El médico internista Alejandro Barrat lanzó una advertencia sobre los peligros del uso de versiones falsificadas o no autorizadas de Ozempic, un fármaco originalmente indicado para tratar la diabetes, pero que ha ganado popularidad por sus efectos para la pérdida de peso.
En entrevista para XEU, el especialista indicó que en los últimos meses se ha detectado la comercialización irregular no solo de semaglutida (componente del ozempic), sino también de otras moléculas como liraglutida, tirzepatida y hasta compuestos que aún no están disponibles en el mercado, como retatrutida.
Barrat explicó que estos productos suelen venderse fuera de los canales formales, principalmente en consultorios médicos sin regulación o a través de internet, sin contar con la autorización de la Cofepris.
El auge de estos medicamentos en personas que buscan adelgazar ha abierto un nicho de mercado ilegal.
“Muchos de estos productos no han perdido su patente y aun así se comercializan bajo otras marcas y laboratorios, sin controles de calidad”, advirtió el especialista.
En este contexto, señaló que existe un doble riesgo: por un lado, no hay garantía de que los productos cumplan con estándares sanitarios; y por otro, es posible que ni siquiera contengan la sustancia que prometen.
“Si el medicamento original cuesta 500 pesos y alguien lo ofrece en 50, es lógico cuestionar qué es lo que realmente se está vendiendo”, ejemplificó.
El médico alertó que incluso cuando el producto contiene la molécula correcta, su uso sin supervisión médica puede provocar efectos secundarios importantes, como náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento y alteraciones visuales.
Además, subrayó que estos tratamientos están contraindicados en personas con antecedentes de pancreatitis o cáncer de tiroides, condiciones que muchos pacientes desconocen, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves.
“Hay quienes comienzan a usarlo porque se los recomendó un conocido o un entrenador, lo que favorece este mercado ilegal”, añadió.
¿Cómo identificar un medicamento falsificado?
El especialista recomendó a la población tomar en cuenta varios aspectos para evitar riesgos:
Finalmente, enfatizó que, aunque la liberación de patentes permite la aparición de versiones más económicas, no todas garantizan la misma calidad, por lo que es fundamental no guiarse únicamente por el precio.
“El médico que prescribe es quien avala el tratamiento y se hace responsable de sus efectos. Por eso, acudir a un profesional es clave para evitar riesgos a la salud”, concluyó.