El llamado “suero vitaminado” se ha popularizado en los últimos años como una supuesta solución rápida para combatir el cansancio, fortalecer el sistema inmunológico o incluso “rejuvenecer”. Sin embargo, especialistas advierten que su uso fuera del ámbito médico carece de sustento científico y puede implicar riesgos.
En entrevista para XEU, el médico internista Alejandro Barrat explicó que estos sueros consisten, en esencia, en una solución glucosada —es decir, agua con azúcar— a la que se le agregan multivitamínicos. Este tipo de tratamiento sí tiene utilidad en hospitales, pero únicamente en pacientes que no pueden alimentarse adecuadamente o presentan deficiencias específicas de vitaminas.
No obstante, su uso en personas sanas o con síntomas como cansancio, debilidad o mareo es, según el especialista, una práctica sin beneficios reales.
“No sirven para nada”, afirma Barrat.
“Lo único que generan estos sueros es una orina costosa”, puntualiza el médico, al advertir que muchas personas experimentan una sensación momentánea de bienestar más por sugestión que por un efecto real.
Riesgos ocultos
Aunque en la mayoría de los casos pueden parecer inofensivos, los sueros vitaminados no están exentos de riesgos. Entre las posibles complicaciones se encuentran:
El especialista alertó que algunos establecimientos añaden sustancias “antioxidantes” o “antienvejecimiento” sin evidencia científica ni supervisión de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), lo que incrementa el peligro.
Añadió que esto la aplicación del 'suero vitaminado' se ha vuelto un negocio lucrativo, ya que el material utilizado puede costar entre 200 y 300 pesos, mientras que al paciente se le cobra entre mil 500 y 2 mil pesos por aplicación.