Aproximadamente una de cada quince mujeres en el mundo (el 6,8%) padece depresión posparto en el año después de dar a luz, y una de cada dieciséis (6,2%) lo sufre en el embarazo, según una revisión sistemática publicada este viernes en la revista The Lancet Psychiatry.
El análisis revela también que la prevalencia de la depresión posparto (denominada Trastorno Depresivo Mayor o TDM) fue más alta las primeras dos semanas después del parto (8,3%) y se mantuvo más elevada para la gestante que para el resto de la población durante todo el embarazo y hasta un año después del parto.
El TDM es un diagnóstico relativamente común durante el embarazo y el año posterior al parto, pero comprender su alcance real global ha sido difícil.
Este trastorno mental, que tiene síntomas más graves que los de la llamada 'tristeza posparto' o baby blues, causa tristeza profunda, pérdida de interés, dificultades para lidiar con el día a día y fatiga extrema, entre otros.
Estimaciones previas han sugerido que la prevalencia de la depresión durante y después del embarazo ronda entre el 14% y el 17% pero estas cifras son a menudo poco fiables porque se basan en métodos inconsistentes, según los autores de la revisión liderada por Alize J. Ferrari, de la Universidad de Queensland (Australia).
La revisión analiza la incidencia del TDM durante el embarazo, el periparto (justo antes y después del parto), y el primer año tras el nacimiento, y evalúa cómo los estudios previos han medido o cuantificado la depresión.
Con datos de 780 estudios sobre más de 2 millones de mujeres y niñas de entre 10 y 59 años de 90 países, encontraron que las herramientas de detección basadas en síntomas utilizadas comúnmente pueden sobreestimar las tasas de TDM entre un 71% y un 122% en comparación con los diagnósticos clínicos completos.
El estudio también analizó la prevalencia regional del TDM durante y en el año posterior al embarazo, incluyendo Europa Occidental (5% y 5,%, respectivamente) y América del Norte (4,% y 4,%, respectivamente).
Asimismo, encontró grandes diferencias regionales en el TDM durante y en el año posterior al embarazo, con una prevalencia más alta en el sur del África subsahariana (15,6% y 16,6%, respectivamente) y una prevalencia más baja en las regiones de ingresos altos de Asia-Pacífico (3,1% y 3,3%, respectivamente).
A la vista de estos datos, los autores piden mejor detección, prevención y tratamiento del TDM en la atención materna rutinaria y subrayan que las primeras semanas tras el nacimiento son críticas para ayudar a las madres.
Para la profesora titular del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla (sur de España) y en el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS), Emma Motrico, el trabajo no solo muestra que la depresión está presente todo el embarazo sino que alcanza "su punto máximo dos semanas después de dar a luz y se mantiene todo el primer año posparto", con un "impacto devastador" para la madre, el bebé y toda la familia.
En declaraciones a la plataforma de recursos científicos SMC España, Motrico destacó la alta calidad metodológica del trabajo, aunque advierte que los cuestionarios de cribado habituales suelen sobreestimar los casos de depresión.
Como solución, propone integrar la salud mental en los servicios de obstetricia mediante protocolos claros de prevención y tratamiento, y desarrollar guías clínicas basadas en la evidencia científica.
Para Eduard Vieta, catedrático, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Clínic de Barcelona e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM), este trabajo confirma que el embarazo es un periodo con más riesgo psiquiátrico que otros momentos.
Por eso, lamentó la escasez de programas y dispositivos especializados en España para atender la salud mental de la mujer en esta etapa crítica y criticó que la mayoría de las pacientes no reciba una atención integral que proteja tanto su bienestar como el vínculo de apego con el recién nacido, "que es vital para el desarrollo emocional futuro", apuntó al SMC.
Con información de EFE/Foto: Archivo/atf