Un huevo artificial para incubar embriones de aves muestra su eficacia, según estudio

Imagen Un huevo artificial para incubar embriones de aves muestra su eficacia, según estudio

Pollitos gestados y nacidos sin necesidad de un huevo biológico. Esto es lo que ha logrado la empresa Colossal Biosciences con una nueva plataforma de incubación artificial sin cáscara, que permite el desarrollo completo del embrión aviar desde las primeras etapas hasta la eclosión y sin usar oxígeno suplementario.

Este huevo artificial representa "una generación completamente nueva de tecnologías avícolas exógenas", que permitiría incubar embriones de especies extintas y con posibles aplicaciones en el ámbito de la conservación y la biotecnología, indica la empresa en un comunicado.

La plataforma de incubación es "una tecnología fundamental" y escalable para el trabajo de Colossal con aves, concretamente para "el programa de desextinción" del moa gigante de la Isla Sur de Nueva Zelanda.

Algunos científicos que no participaron en el proyecto apuntan aspectos éticos sobre el objetivo de la empresa de "desextinguir" especies y señalan que no ha publicado sus resultados en una revista científica.

El cultivo aviar sin cáscara se intentó por primera vez en la década de 1980, pero requería grandes volúmenes de oxígeno puro, lo que provocaba daños en el ADN y afectaba a la salud del animal a largo plazo.

El equipo ha diseñado y desarrollado una arquitectura de cáscara enrejada que incorpora una novedosa membrana de silicona de bioingeniería, la cual iguala la capacidad de transferencia de oxígeno de una cáscara de huevo natural en condiciones atmosféricas normales, agrega la nota.

Este avance es "un hito importante", una tecnología "fundamental para nuestro conjunto de herramientas de desextinción", destaca el director ejecutivo y cofundador de Colossal Biosciences, Ben Lamm.

La empresa acaparó la atención el año pasado con lo que llamó la primera desextinción, después del nacimiento de tres lobos gigantes creados con modificaciones genéticas derivadas del ADN hallado en fósiles de hace entre 11.500 y 72.000 años.

Diversos científicos consideraron que aquello no era una desextinción, sino lobos grises modificados genéticamente con algunos genes de lobo huargo, es decir, un híbrido.

Ahora, la compañía presenta este nuevo sistema que ha demostrado -dice el comunicado- "un éxito integral, con pollitos sanos y viables nacidos con éxito de la estructura totalmente artificial".

El genoma "es el plano, pero sin un lugar donde construirlo, carece de sentido" y este huevo artificial proporciona una plataforma controlada, escalable y totalmente independiente de una madre sustituta, afirma el director científico de Colossal, Andrew Pask.

Su diseño es, en gran parte, transparente, para una observación continua del desarrollo embrionario y la expresión fenotípica a lo largo de la incubación, lo que permite la confirmación visual directa de los hitos del desarrollo.

Esa confirmación visual es "una capacidad significativa para la ciencia de la desextinción, donde la confirmación visual de los rasgos perdidos editados es fundamental".

El resultado es un dispositivo compatible con las incubadoras comerciales estándar, que se puede fabricar a gran escala y se adapta a huevos de cualquier tamaño.

Colossal Biosciences tiene entre sus proyectos la "desextinción" del moa gigante (Dinornis robustus), un ave que podía superar los tres metros de altura y que, por el tamaño de sus huevos, no hay ninguna viva lo suficientemente grande como para servir de huésped.

El huevo artificial abre además vías para el rescate de aves en peligro de extinción con baja tasa de eclosión y tiene aplicaciones potenciales en la investigación biotecnológica, especialmente en el desarrollo de líneas de aves con genoma editado, detalla el comunicado.

 

Con información de EFE / Foto: Pexels 

Editor: Javier Domínguez
da clic