Aunque la semaglutida fue desarrollada para el tratamiento de la diabetes tipo 2 y posteriormente se convirtió en una alternativa para el control del peso, estudios recientes sugieren que este medicamento también podría contribuir a disminuir la dependencia al alcohol. Sin embargo, especialistas advierten que aún se requiere mayor evidencia y que su uso debe realizarse únicamente bajo supervisión médica.
El médico Arturo Salas explicó que la semaglutida pertenece a un grupo de fármacos que imitan una hormona producida de manera natural en el intestino. Entre sus principales efectos está generar sensación de saciedad, lo que ayuda a reducir el apetito y, por ello, ha sido utilizada en pacientes con obesidad y diabetes.
Respecto a la posible utilidad para personas con dependencia al alcohol, señaló que existen indicios de que el medicamento actúa sobre receptores presentes en el cerebro relacionados con el apetito y las emociones, lo que podría disminuir el deseo de consumir bebidas alcohólicas. No obstante, enfatizó que hasta el momento no puede considerarse un tratamiento curativo para el alcoholismo.
“Lo que lo que ha generado inquietud es que además parecería, dije parecería ser, que quede claro, parecería ser que también tiene efectos para combatir esa dependencia al alcohol, parecería ser. No estoy diciendo que sea totalmente curativo, pero de alguna manera interfiere a nivel neurológico”, dijo.
Riesgos de su consumo
El especialista también alertó sobre los posibles efectos adversos asociados a la semaglutida y otros medicamentos de la misma familia. Indicó que se han reportado casos aislados de depresión e incluso de pensamientos suicidas en algunos pacientes, situación que ha sido objeto de análisis por parte de organismos reguladores como la FDA en Estados Unidos y la Cofepris en México.
“Los estudios clínicos y los análisis que se han realizado con distintos organismos reguladores a nivel mundial, de Estados Unidos la FDA, inclusive en México la Cofepris, han considerado que el riesgo de suicidio también existe con este medicamento” puntualizó.
Además, recordó que estos fármacos pueden tener efectos sobre la glándula tiroides, por lo que personas con antecedentes de ciertos padecimientos tiroideos requieren una evaluación médica cuidadosa antes de iniciar el tratamiento.
Ante el creciente uso de la semaglutida para bajar de peso, Arturo Salas hizo un llamado a evitar la automedicación, ya que muchas personas adquieren el medicamento sin una valoración médica previa o lo reciben en establecimientos no especializados, como clínicas estéticas o bariátricas, sin el seguimiento adecuado.
“Entienda que no vale la pena que se automedique, primero. Segundo, que no debe dosificarse el medicamento, que debe llevar un buen control medicamentoso por un médico experto”.
Subrayó que este tipo de tratamientos deben ser prescritos y supervisados por especialistas, como endocrinólogos, médicos internistas o profesionales con experiencia en el manejo de estos medicamentos.
Finalmente, aclaró que los pacientes que cuentan con una prescripción médica no deben suspender el tratamiento, sino acudir periódicamente a las revisiones indicadas por su médico para vigilar la respuesta al medicamento y detectar oportunamente cualquier efecto secundario.
Foto: IA