Autoridades de la ciudad de Cheyenne, en el estado de Wyoming, prohibieron a los centros de datos verter residuos al sistema de alcantarillado luego de detectar la bacteria Cupriavidus gilardii en aguas residuales provenientes de una obra donde Meta construye un nuevo centro de datos.
La decisión fue tomada después de que, durante análisis rutinarios para detectar contaminación fecal, personal del organismo operador del agua identificó la presencia del microorganismo, cuyo origen fue rastreado hasta las instalaciones donde trabaja Goat Systems LLC, empresa contratista del proyecto de Meta.
De acuerdo con las autoridades locales, la bacteria fue localizada en aguas residuales industriales y no en la red de agua potable. Tras el hallazgo, se suspendieron de inmediato las descargas provenientes del sitio mientras continúa la investigación para determinar el origen exacto del patógeno dentro de las instalaciones.
Como medida preventiva, el gobierno de Cheyenne también comenzó a revocar los permisos que permitían a los centros de datos realizar el proceso conocido como "fill and flush", mediante el cual los sistemas de refrigeración son llenados con agua y posteriormente purgados antes de entrar en operación.
Se trata de una bacteria que habita de forma natural en el suelo y es considerada un patógeno oportunista, ya que rara vez provoca infecciones en humanos. Sin embargo, especialistas advierten que puede representar un riesgo para personas con el sistema inmunológico debilitado.
Estudios científicos señalan que, aunque las infecciones son poco frecuentes, en algunos casos han resultado mortales. Hasta ahora no se ha informado de contagios relacionados con el vertido detectado en el centro de datos de Meta.
En un comunicado, Meta aseguró que la bacteria fue encontrada únicamente en las aguas residuales y no en el suministro de agua potable de la ciudad.
La empresa informó que suspendió de inmediato el vertido de aguas industriales y comenzó a transportarlas fuera de las instalaciones para su disposición adecuada.
No obstante, las autoridades justificaron la prohibición al señalar que las aguas residuales tratadas en esa planta son reutilizadas para el riego de espacios públicos, como parques, por lo que consideraron necesario reforzar las medidas de protección ambiental mientras concluyen las investigaciones.