El uso de vapeadores representa un riesgo importante para la salud, ya que lejos de ayudar a dejar de fumar, puede incrementar la adicción a la nicotina e incluso provocar lesiones pulmonares graves, advirtió el neumólogo René García Toral.
En entrevista, el especialista explicó que estos dispositivos surgieron hace alrededor de 20 años como una alternativa para que los fumadores redujeran gradualmente el consumo de nicotina hasta abandonar el cigarro. Sin embargo, con el paso del tiempo su uso tomó un rumbo distinto.
"En lugar de disminuir la adicción a la nicotina, la incrementaron, porque para muchos fue un juego y comenzaron a utilizarlos como algo divertido", señaló.
García Toral explicó que los vapeadores reciben ese nombre porque generan un vapor que es inhalado por el usuario. No obstante, advirtió que ese vapor no es simplemente agua.
Detalló que inicialmente los cartuchos contenían nicotina, pero posteriormente comenzaron a incorporar otras sustancias, incluso drogas como marihuana o cocaína, lo que dificultó el control sobre su contenido.
"Las personas realmente no saben cuánto están inhalando de nicotina ni qué otras sustancias contienen esos cartuchos", indicó.
Precisó que esta situación llevó a que México, al igual que otros países, prohibiera el uso de estos dispositivos debido a los riesgos que representan para la salud.
El neumólogo alertó que una de las complicaciones más graves asociadas al vapeo es el desarrollo de lesiones pulmonares potencialmente mortales.
Explicó que algunos casos se relacionan con el acetato de vitamina E, un aditivo utilizado en ciertos cartuchos que, al ser inhalado, afecta directamente los alvéolos pulmonares.
"Actúa prácticamente como un pegamento en los alvéolos y produce un daño rápido, ocasionando un deterioro importante de la respiración en pocos días", explicó.
Añadió que este tipo de afectación no corresponde a una neumonía causada por bacterias o virus, sino a una neumonitis química, es decir, una inflamación del tejido pulmonar provocada por la inhalación de sustancias tóxicas.
René García Toral reconoció que la prohibición de los vapeadores también ha favorecido la existencia de un mercado ilegal, donde resulta aún más difícil conocer qué sustancias contienen los dispositivos.
Consideró que, como ocurre con otras drogas, el reto consiste en encontrar mecanismos de regulación que permitan tener un mayor control sobre los productos que llegan al consumidor.
"Al final siempre existirá el debate sobre qué sustancias deben permitirse y cuáles prohibirse, porque las drogas son tan variadas como la imaginación de las personas para intoxicarse", comentó.
El especialista hizo un llamado a madres, padres y tutores para mantenerse atentos al uso de vapeadores entre adolescentes y jóvenes, ya que muchas veces se perciben como un juego o una práctica inofensiva.
Subrayó que las complicaciones derivadas del vapeo pueden ser severas y recordó que la prohibición de estos dispositivos responde a antecedentes documentados de afectaciones a la salud.
"No es un juego. Si una conducta no beneficia nuestra salud, lo mejor es evitarla. Los padres deben cuidar a sus hijos y hacer conciencia de los riesgos que implica el uso de vapeadores", concluyó.