La vacuna personalizada de Moderna y Merck redujo la recurrencia y la propagación del melanoma o cáncer de piel. Mostró resultados positivos para evitar que el melanoma vuelva a aparecer después de una cirugía, de acuerdo con los resultados preliminares de un ensayo clínico de fase 3 anunciado esta semana.
El tratamiento, denominado intismeran autogene y anteriormente conocido como mRNA-4157/V940, utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm) para diseñar una vacuna específica para cada paciente a partir de las características genéticas de su tumor.
La vacuna se administra en combinación con pembrolizumab (Keytruda), una inmunoterapia de Merck que ayuda al sistema inmunitario a reconocer y atacar células cancerosas.
El ensayo de fase 3 incluyó a 1,137 pacientes con melanoma de alto riesgo, cuyos tumores habían sido extirpados mediante cirugía. Los primeros resultados mostraron una reducción estadísticamente significativa de la recurrencia de la enfermedad y de la aparición de metástasis frente al tratamiento con Keytruda por sí solo.
Aunque las compañías todavía no han difundido públicamente todos los datos del ensayo de fase 3, los resultados representan un avance importante porque se trata del primer estudio de fase 3 en el que una terapia personalizada contra el cáncer basada en ARNm alcanza sus principales objetivos clínicos.
En estudios anteriores ya se habían observado resultados alentadores.
En el ensayo KEYNOTE-942, publicado en The Lancet, la combinación de la vacuna personalizada con pembrolizumab redujo el riesgo de recurrencia o muerte en comparación con pembrolizumab solo. Moderna y Merck reportaron inicialmente una reducción del 44 por ciento del riesgo en ese estudio de fase 2b.
Posteriormente, datos de seguimiento mostraron una reducción cercana al 49 por ciento en el riesgo de recurrencia o muerte y del 59 por ciento en el riesgo de desarrollar metástasis, según los resultados difundidos por las compañías y reportes sobre el estudio.
El trabajo publicado en The Lancet planteó como objetivo determinar si la terapia personalizada con ARNm, combinada con pembrolizumab, podía mejorar la “supervivencia libre de recurrencia” y la “supervivencia libre de metástasis a distancia” frente a pembrolizumab solo.
En el anuncio inicial del ensayo, Moderna y Merck señalaron una “reducción del 44%” en el riesgo de recurrencia o muerte frente a Keytruda como tratamiento único.
A diferencia de una vacuna tradicional destinada a prevenir una infección antes de que ocurra, esta es una vacuna terapéutica contra el cáncer.
Primero se analiza el tumor extirpado del paciente para identificar mutaciones y características específicas de sus células cancerosas. Con esa información se diseña una vacuna individualizada que contiene instrucciones de ARNm para que el sistema inmunitario pueda reconocer determinados neoantígenos, es decir, señales asociadas con las células tumorales.
La intención es que las defensas del organismo aprendan a identificar esas características y ataquen las células cancerosas que las presentan.
La tecnología utiliza el mismo principio general del ARN mensajero que permitió desarrollar las vacunas contra COVID-19, aunque en este caso las instrucciones están diseñadas de manera personalizada para el tumor de cada paciente.
Un punto importante es que el tratamiento no es una vacuna preventiva para personas sanas.
Está dirigido a pacientes que ya tuvieron un melanoma de alto riesgo y que fueron sometidos a cirugía para retirar el tumor. El objetivo es disminuir la posibilidad de que queden células cancerosas capaces de provocar una recaída o una metástasis.
El estudio KEYNOTE-942, por ejemplo, evaluó pacientes con melanoma en etapas III y IV de alto riesgo después de una resección quirúrgica completa.
No. El tratamiento continúa siendo una terapia en investigación y todavía requiere el proceso de revisión y autorización de las autoridades regulatorias.
Moderna y Merck prevén presentar los datos completos del ensayo de fase 3 en un próximo congreso médico y mantener conversaciones con organismos reguladores para avanzar hacia una posible autorización.
Por ahora, los datos difundidos son alentadores, pero los especialistas y analistas han señalado que será necesario conocer el conjunto completo de resultados, incluidos datos más detallados de supervivencia, seguridad y seguimiento de los pacientes.
El resultado podría tener implicaciones más allá del melanoma. Moderna y Merck están estudiando esta plataforma de vacunas personalizadas de ARNm en otros tipos de cáncer, entre ellos pulmón, vejiga y riñón.
El principal atractivo de este enfoque es la posibilidad de adaptar el tratamiento a las características moleculares de cada tumor, en lugar de utilizar exactamente la misma vacuna para todos los pacientes.
Para la oncología, el resultado supone un avance relevante hacia tratamientos cada vez más personalizados, aunque todavía será necesario confirmar los beneficios a largo plazo y determinar cómo podría incorporarse esta tecnología a la práctica médica.
Importante: los resultados anunciados por Moderna y Merck son preliminares para el ensayo de fase 3; por ello, no debe interpretarse que la vacuna ya está aprobada ni que garantiza evitar una recaída en todos los pacientes.