La NASA puso en órbita este domingo el telescopio espacial Nancy Grace Roman, una misión que permitirá estudiar algunos de los mayores misterios del universo, entre ellos la materia oscura, la energía oscura y los planetas fuera de nuestro sistema solar.
El observatorio despegó a las 7:26 de la mañana, hora del Este de Estados Unidos, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida.
Tras el lanzamiento, el telescopio inició un viaje de aproximadamente tres meses y un millón de millas hasta alcanzar su posición definitiva en el segundo punto de Lagrange Sol-Tierra, conocido como L2.
La misión Nancy Grace Roman combinará un amplio campo de visión con observaciones infrarrojas de alta precisión, lo que permitirá a los astrónomos estudiar grandes regiones del cielo y observar objetos a enormes distancias.
Uno de sus principales objetivos será investigar la naturaleza de la materia oscura y la energía oscura, componentes que forman parte de los principales interrogantes sobre la evolución y estructura del universo.
El telescopio también estudiará exoplanetas, es decir, mundos que se encuentran fuera de nuestro sistema solar, además de generar información que podrá ser utilizada en una amplia variedad de investigaciones astronómicas.
“Roman nos proporcionará un nuevo atlas del universo, ampliará los límites del descubrimiento”, afirmó Jared Isaacman, administrador de la NASA.
La NASA detalló que Roman tendrá una capacidad de observación considerablemente superior a la de telescopios anteriores debido a su combinación de campo de visión y velocidad de exploración.
Su principal instrumento, el Instrumento de Campo Amplio (WFI), cuenta con una cámara infrarroja de 300 megapíxeles y 18 detectores 4K, que permitirán obtener grandes panorámicas del cosmos.
De acuerdo con la agencia espacial, el telescopio está diseñado para explorar el universo hasta mil veces más rápido que el Telescopio Espacial Hubble.
Roman también tendrá una capacidad de transmisión de aproximadamente 1.4 terabytes de datos diarios, la mayor tasa prevista hasta ahora para una misión astrofísica de la NASA.
El análisis de esta enorme cantidad de información contará con herramientas de inteligencia artificial, aprendizaje automático y colaboración de científicos ciudadanos, que ayudarán a identificar posibles hallazgos para su posterior estudio por parte de los astrónomos.
Durante las próximas semanas, los equipos de la NASA realizarán diferentes procedimientos para desplegar y activar los componentes del observatorio, además de efectuar correcciones de trayectoria y pruebas de sus instrumentos.
Entre ellos se encuentra el coronógrafo, diseñado para demostrar tecnologías que podrían utilizarse en futuras misiones destinadas a obtener imágenes de planetas similares a la Tierra.
El periodo de puesta en marcha tendrá una duración aproximada de tres meses, durante el cual los científicos realizarán calibraciones y pruebas de los instrumentos.
La NASA prevé publicar las primeras imágenes del telescopio Roman a principios de 2027.
Fuente y Foto NASA