El TDAH suele asociarse con dificultades para mantener la concentración, controlar impulsos y sostener la atención durante periodos prolongados. Sin embargo, una nueva investigación plantea que algunos de los procesos mentales relacionados con esta condición también podrían estar vinculados con la creatividad.
El trabajo, realizado por la neurocientífica Radwa Khalil, de Constructor University, y publicado en la revista iScience, analiza la relación entre los mecanismos cerebrales involucrados en la atención y aquellos relacionados con el pensamiento creativo.
De acuerdo con la investigación, algunos patrones de atención asociados con el TDAH, como una menor focalización y una mayor capacidad para captar información diversa, podrían favorecer el pensamiento exploratorio cuando son dirigidos de manera productiva.
Khalil utiliza la imagen de un foco de luz para explicar esta relación. Mientras que la mayoría de las personas pueden concentrar su atención principalmente en un objetivo, las personas con TDAH podrían presentar un campo de atención más amplio, lo que les permite captar diferentes estímulos al mismo tiempo.
Esta característica puede representar una dificultad cuando una actividad requiere concentración sostenida en una sola tarea. No obstante, los investigadores señalan que también puede facilitar la combinación de ideas y la creación de conexiones inesperadas.
El estudio destaca el pensamiento asociativo libre como un ejemplo de esta conexión. La capacidad de permitir que las ideas fluyan en distintas direcciones puede contribuir a la creatividad, aunque patrones similares también pueden relacionarse con la distracción y la divagación mental.
Los investigadores plantean que actividades como arte, música, danza, escritura y videojuegos podrían ofrecer formas estructuradas para que las personas con TDAH dirijan su atención y exploren su creatividad.
Según la investigación, estas actividades podrían incluso contribuir a fortalecer redes neuronales relacionadas con el control de la atención, aunque todavía no existe evidencia suficiente para considerarlas un tratamiento por sí mismas.
La propuesta abre la posibilidad de estudiar en el futuro las actividades creativas como intervenciones no farmacológicas que puedan complementar otros tratamientos para el TDAH.
Los autores advierten que la relación entre atención y creatividad todavía no se comprende por completo. Por ello, plantean realizar investigaciones interdisciplinarias y estudios longitudinales que permitan observar los cambios a lo largo del tiempo.
También consideran necesario determinar en qué circunstancias las actividades creativas podrían resultar más útiles y cómo podrían complementar las intervenciones existentes.
La investigación propone, en esencia, mirar el TDAH no únicamente desde las dificultades que puede generar, sino también desde algunas características cognitivas que podrían favorecer determinadas formas de pensamiento creativo.
Con informacion de Science Daily