El ejercicio que podría ayudar a proteger tus huesos con el paso de los años

Imagen El ejercicio que podría ayudar a proteger tus huesos con el paso de los años

Por: Alberto Álvarez Sánchez

Un análisis publicado en la revista científica The BMJ identificó los tipos de ejercicio que mostraron una mayor asociación con la densidad mineral ósea (DMO), un indicador utilizado para evaluar la fortaleza de los huesos y uno de los factores relacionados con el riesgo de osteoporosis y fracturas.

Investigadores analizaron datos de 124 ensayos clínicos aleatorizados que reunieron a 18,429 personas de 40 años o más, con el objetivo de comparar diferentes modalidades de ejercicio y su relación con la salud ósea. El estudio fue publicado el 9 de septiembre de 2026.

Entre las actividades evaluadas se incluyeron ejercicios aeróbicos, entrenamiento de resistencia, yoga y otras modalidades de ejercicio. Los investigadores también analizaron la llamada dosis de ejercicio, expresada en minutos MET por semana, una medida que combina la duración y la intensidad de la actividad física.

¿Qué ejercicios mostraron mayores beneficios?

De acuerdo con el análisis, caminar a paso ligero o trotar estuvieron entre las modalidades que mostraron los mayores efectos sobre la densidad mineral ósea.

También se observaron beneficios con la combinación de ejercicio aeróbico y entrenamiento de resistencia, aunque los efectos fueron diferentes dependiendo de la zona del esqueleto analizada.

El estudio encontró que alrededor de 600 minutos MET por semana se asociaron con cambios relevantes en la densidad mineral ósea. Esta medida no equivale directamente a 600 minutos de ejercicio: los minutos MET consideran tanto el tiempo como la intensidad de la actividad.

Los investigadores señalaron que el ejercicio estructurado se relacionó con una disminución más moderada de la pérdida de densidad mineral ósea asociada con la edad en zonas como la columna lumbar, el cuello femoral y la cadera.

Los resultados no fueron iguales para todas las personas

El análisis también encontró diferencias entre los grupos estudiados. Los efectos sobre la densidad mineral ósea fueron más pronunciados en personas de mediana edad y en participantes con un índice de masa corporal considerado saludable.

Sin embargo, los investigadores advierten que hubo una heterogeneidad considerable entre los resultados de los diferentes estudios. Además, algunas de las conclusiones relacionadas con edad, sexo y peso corporal tienen un nivel de certeza limitado.

Una respuesta publicada posteriormente en The BMJ también señaló que los cambios en densidad mineral ósea no necesariamente se traducen de manera directa en una reducción de fracturas. En el análisis original, los resultados sobre riesgo de fractura fueron menos concluyentes que los relacionados con la densidad ósea.

¿Qué significa para la salud de los huesos?

Los autores consideran que el ejercicio estructurado puede ser una herramienta accesible para ayudar a preservar la salud ósea conforme avanza la edad, aunque señalan que se necesitan investigaciones adicionales y con parámetros más consistentes.

La investigación no establece que un solo ejercicio sea adecuado para todas las personas ni que caminar o trotar pueda sustituir un tratamiento médico. Los resultados sirven como evidencia sobre la relación entre diferentes modalidades de actividad física y la densidad mineral ósea.

El estudio aporta así información para futuras estrategias de ejercicio orientadas a la prevención del deterioro de la salud ósea, particularmente en adultos de mediana edad y mayores.

 

Con información de Sciene Alert

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