Envejecer es un proceso natural por el que todas las personas atravesarán, por lo que prepararse desde etapas tempranas de la vida puede contribuir a llegar a la adultez mayor con salud, independencia y una mejor calidad de vida, explicó el doctor Lorenzo Castañeda.
En entrevista para XEU Noticias, el especialista señaló que hablar de envejecimiento saludable no significa buscar detener el paso de los años, sino adoptar desde la infancia, adolescencia y adultez hábitos que permitan llegar a la tercera edad en mejores condiciones.
“Todos vamos a envejecer”, señaló el médico, quien destacó que existen diversos factores que pueden contribuir a mantener la salud conforme avanza la edad.
Uno de los principales aspectos es la alimentación. El doctor Lorenzo Castañeda explicó que no se trata de eliminar por completo alimentos que forman parte de la dieta cotidiana, sino de aprender a consumirlos de manera equilibrada.
“Cuando un médico te empieza a hablar de alimentación saludable inmediatamente pensamos: ya estuvo, te van a quitar los tacos. Y no, aquí tampoco se trata de vivir comiendo lechuga y agua. Se trata de aprender a comer de manera equilibrada”, comentó.
Explicó que conforme pasan los años, el organismo cambia y puede presentarse una pérdida de masa muscular, además de una reducción en el gasto energético y modificaciones en las necesidades nutricionales.
Por ello, recomendó incluir alimentos que aporten proteínas, entre ellos:
También destacó la importancia de mantener una buena hidratación.
El especialista recordó que la alimentación debe individualizarse cuando una persona presenta enfermedades como diabetes, hipertensión o enfermedad renal, debido a que las necesidades pueden variar en cada caso.
Otro de los pilares para un envejecimiento saludable es mantenerse en movimiento.
Castañeda explicó que hacer ejercicio no necesariamente significa acudir a un gimnasio o prepararse para correr un maratón. Actividades como caminar, bailar, nadar o andar en bicicleta también representan formas de actividad física.
Además, destacó la importancia de realizar ejercicios de fuerza, debido a que la pérdida de músculo y fuerza puede dificultar actividades cotidianas como levantarse de una silla, subir escaleras, cargar las bolsas del supermercado o caminar.
El descanso es otro de los factores que el especialista consideró fundamentales.
Explicó que algunas personas pueden presentar cambios en sus patrones de sueño conforme envejecen, pero advirtió que dormir mal no debe considerarse normal únicamente por ser adulto mayor.
En ese sentido, recomendó prestar atención cuando existen problemas frecuentes para dormir, ronquidos intensos, pausas en la respiración durante el sueño o cansancio excesivo durante el día.
También señaló que el uso de dispositivos electrónicos puede afectar el descanso, especialmente cuando las personas permanecen utilizando el celular durante la noche.
El especialista también hizo énfasis en la salud emocional y la convivencia familiar.
Explicó que la jubilación, la salida de los hijos del hogar, el cambio de residencia de amigos o la pérdida de algunas relaciones pueden modificar la vida social de los adultos mayores.
Por ello, consideró importante mantenerlos integrados en las actividades familiares y escuchar sus experiencias.
“No debemos pensar que porque una persona es mayor es normal que esté triste, que se aísle o que pierda interés en las cosas que antes disfrutaba”, señaló.
Recomendó que familiares y amigos procuren convivir con ellos, salir a tomar un café, caminar o simplemente conversar, además de involucrarlos en actividades en las que puedan sentirse útiles dentro de la familia.
Además de la actividad física, Castañeda recomendó mantener la mente activa mediante actividades como crucigramas y juegos de memoria.
También consideró importante que los adultos mayores continúen realizando actividades sociales y físicas que les permitan conservar su independencia y sentirse integrados.
Finalmente, el médico recomendó que los adultos mayores mantengan un seguimiento médico periódico con especialistas como internistas o geriatras, además de realizar los estudios necesarios para vigilar su estado de salud.
“No se trata de luchar contra los años, se trata de llegar a ellos de la mejor manera posible, con salud, con independencia y sobre todo con ganas de seguir disfrutando de la vida”, concluyó.