Creyó que halló una simple piedra pero aseguran que podría cambiar la historia

Imagen Creyó que halló una simple piedra pero aseguran que podría cambiar la historia

Por: Daniella Ovalle

Un agricultor realizaba sus labores en un terreno cuando un hallazgo inesperado condujo a los arqueólogos hasta los restos de dos colosales estatuas reales, entre ellos una cabeza atribuida a Ramsés II, de 1.6 metros de altura.

El agricultor egipcio se llama Khaled Khalil, también identificado en algunos medios como Khaled al-Shahat Khalil.

El descubrimiento ocurrió en Behbeit el-Hagar, en la gobernación de Gharbia, en el delta del Nilo, Egipto, donde especialistas investigan las piezas para establecer su origen y su importancia histórica.

Khaled Khalil recibió una gratificación oficial por reportar el hallazgo arqueológico. El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto lo reconoció el 14 de octubre de 2026 por informar a las autoridades sobre la piedra antigua que encontró en sus tierras.

La gratificación consistió en:

- Un viaje para realizar la Umrah, peregrinación musulmana a La Meca, para él y su esposa.

- Certificados de reconocimiento entregados por el ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy.

El reconocimiento fue otorgado por su honestidad y por avisar a las autoridades, en lugar de quedarse con la pieza o disponer de ella por su cuenta.

Hallan cabeza de Ramsés II de 1.6 metros

Entre los vestigios destaca una cabeza de piedra atribuida a Ramsés II, uno de los faraones más conocidos del Antiguo Egipto. Las estimaciones apuntan a que la estatua completa pudo alcanzar unos 8.5 metros de altura, incluida su base.

También fueron encontrados fragmentos de una segunda escultura real, cuya identidad aún no ha sido confirmada, además de un bloque de granito rosa de aproximadamente 1.3 metros con inscripciones jeroglíficas.

Las dimensiones de las piezas y su posible relación con antiguos monumentos de la región han despertado el interés de los especialistas, quienes buscan determinar qué representan y qué información pueden aportar sobre el pasado egipcio.

El terreno se encuentra cerca de un antiguo templo

Behbeit el-Hagar alberga las ruinas de un templo dedicado a Isis, una de las principales diosas de la religión egipcia. La cercanía con este recinto antiguo convierte el hallazgo en una oportunidad para investigar la historia religiosa y monumental del lugar.

Tras el descubrimiento, el agricultor informó a las autoridades, que iniciaron los trabajos arqueológicos para recuperar los restos y estudiar su procedencia.

Las investigaciones deberán establecer si las esculturas formaron parte de un conjunto monumental y cuál era su función. Aunque el hallazgo podría aportar nuevos datos sobre la historia del antiguo Egipto, todavía no hay evidencia suficiente para afirmar que cambiará lo que se conoce sobre esta civilización.

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