La señora Sarahí Contreras denunció presuntos cobros indebidos y falta de respeto hacia personas con discapacidad en rutas de transporte público de la ciudad, tras relatar experiencias ocurridas el miércoles 28 de enero, en las que, aseguró, los choferes actuaron de manera grosera y contraria a la normatividad.
Contreras, quien viaja regularmente con su hija con discapacidad, relató que en la ruta Progreso, camión Vargas, le exigieron pagar 15 pesos por un pasaje que normalmente costaría 9 pesos para su hija y 11 para ella. “Me bajaron con mi hija porque no quise pagar la tarifa aumentada”, indicó, agregando que situaciones similares ocurrieron en las rutas Vargas y La Carranza.
La mujer afirmó que los choferes cobran más de lo establecido y no permiten que los pasajeros presenten documentación oficial para acreditar tarifas especiales. “Si no me parecía, me dijeron que me bajara y que no iba a mover el camión”, denunció.
Además, Contreras señaló que los asientos reservados para personas con discapacidad suelen ser ocupados por estudiantes o personas jóvenes, y que los choferes no intervienen para garantizar que estos espacios sean respetados. “Tengo que pedirles a los choferes que dejen el lugar a mi hija, pero se enojan e incluso insultan a los pasajeros”, afirmó.
Ante estas situaciones, la ciudadana pidió a la gobernadora que considere una normativa más estricta para proteger los derechos de las personas con discapacidad y los adultos mayores en el transporte público, asegurando que tengan asientos reservados y un trato digno. “No se trata solo del costo del pasaje, sino del respeto y la seguridad de quienes tienen derecho a viajar sin ser maltratados”, concluyó.