Tras el enfrentamiento de las porras del Racing y Celaya la noche del sábado 21 de febrero en Boca del Río, el cual dejó un muerto y varios lesionados, el obispo Carlos Briseño Arch, lamentó que en este tipo de eventos se llegue a ese extremo.
“Es algo lamentable que lleguemos a esos extremos en un momento donde simplemente es para divertirnos, integrarnos como sociedad”.
Subrayó que en un lugar donde se permiten alcohol y drogas siempre va a derivar en violencia.
“En el lugar donde hay alcohol, o donde permiten las drogas y todo eso pues va a causar problemas de violencia… ojalá que así como han prohibido en algunos lugares fumar, también en algunos lugares que son públicos que tienen que generar este tipo de desmanes, prohíban la bebida”.
Señaló que lo que ocurrió con las porras del Racing y Celaya, conlleva a un análisis sobre el criterio que se tiene de la violencia, porque parece que es algo que ya está encarnado.
“Si ya nos acostumbramos tanto a ella que ya la tenemos encarnada y la proyectamos en cualquier momento, eso es lo grave de todo esto”.
Cabe señalar que autoridades estatales y municipales indicaron que se abrió una carpeta de investigación por los hechos ocurridos entre las porras, además de la suspensión de los partidos hasta que concluyan las indagatorias.