En medio de la preocupación social por el aumento en el consumo de sustancias y los casos vinculados a conductas violentas bajo sus efectos, especialistas del Centro Estatal Contra las Adicciones “Cúspide” hicieron un llamado a la prevención, la información y la atención oportuna como las principales herramientas para proteger a niñas, niños y jóvenes.
Ubicado en el puerto de Veracruz, rumbo a la comunidad de Soledad de Doblado, en la zona de Los Caños de Santa Rita, Cúspide es un centro de tratamiento de ingreso voluntario para adolescentes y adultos de 18 a 59 años. Así lo explicó Karina Alor, jefa clínica del centro, quien subrayó que se trata de una institución estatal que atiende a personas no solo de Veracruz, sino de todo el país e incluso del extranjero.
Actualmente, Cúspide forma parte del IMSS-Bienestar, por lo que los servicios son totalmente gratuitos para personas sin seguridad social.
Karina Alor enfatizó que el primer paso para proteger a los hijos es que los propios adultos se informen.
“La adicción es una enfermedad reconocida por la Organización Mundial de la Salud; no es un vicio ni una falla moral. Es multifactorial y requiere un abordaje multidisciplinario”, explicó.
Detalló que la dependencia puede ser física, psicológica o ambas, como ocurre con el alcohol. Alertó además que muchas sustancias legales, como el propio alcohol, comienzan a consumirse desde edades muy tempranas, incluso desde los 8 o 9 años, lo que afecta el desarrollo cerebral, particularmente en la zona frontal, encargada de la toma de decisiones.
Por ello, señaló que el ejemplo de los padres es fundamental: acudir a terapia, buscar orientación profesional y hablar abiertamente del tema puede sembrar en los hijos la inquietud de pedir ayuda.
El médico psicólogo Jorge Arturo Valderrama explicó que no toda droga genera adicción, pero cuando el consumo comienza a provocar abandono escolar, pérdida de empleo o conflictos familiares, ya se habla de un problema adictivo.
Advirtió especialmente sobre sustancias como el fentanilo, un opioide sintético de uso médico que, en contextos ilegales, representa un alto riesgo debido a que cantidades mínimas pueden resultar tóxicas.
Subrayó que el principal peligro radica en el consumo sin control médico y en la automedicación, ya que las dosis y reacciones varían en cada persona. “Lo que se vende de manera clandestina no tiene control de calidad ni dosificación segura”, puntualizó.
Por su parte, Jeremías Zúñiga, presidente de Comunidades Seguras, destacó que el diálogo constante y la observación son esenciales en la prevención.
Alertó que la comunicación entre padres e hijos se ha visto desplazada por el uso excesivo de la tecnología, lo que dificulta detectar cambios de conducta, estados depresivos o nuevas amistades que pudieran representar factores de riesgo.
Añadió que los docentes también juegan un papel clave en la detección temprana y que es necesario fortalecer la participación de los padres en las escuelas para padres, donde se brinda orientación profesional.
El médico psiquiatra Eusebio Santos Tello coincidió en que la comunicación clara y afectiva permite generar confianza para que los hijos expresen si están siendo expuestos al consumo de sustancias. Reiteró que cualquier droga, lícita o ilícita, puede generar daños físicos y mentales cuando se abusa de ella.
Cúspide opera bajo un modelo profesional y de ingreso voluntario. Aunque el paciente no desee internarse, puede acudir primero a una consulta de valoración, donde especialistas trabajan en motivación y orientación tanto con la persona como con su familia.
Los servicios son gratuitos para quienes no cuentan con seguridad social. Para solicitar informes o citas, se puede llamar al 229 972 14 73 o 74, extensión 1110. También está disponible un número exclusivo de WhatsApp: 2291 37 72 58.
El centro cuenta con atención telefónica las 24 horas, los 365 días del año.
Los especialistas coincidieron en que la prevención comienza en casa: informarse, observar, dialogar y buscar ayuda profesional a tiempo puede marcar la diferencia entre un consumo experimental y una adicción con consecuencias graves.