El Día Internacional de la Mujer es un momento para reflexionar de una forma equilibrada sobre el valor de la mujer, y el valor de la mujer en la familia, ya que el hombre también se debe involucrar en el hogar, comentó el obispo de Veracruz Carlos Briseño Arch.
“Es la que lleva de alguna manera toda la realidad del hogar, y ahora como trabaja la mujer, también con el apoyo del hombre, que también tiene que involucrarse en la vida del hogar, pero ella por sus características, es la que genera esa unidad en una familia”.
Briseño Arch, afirmó que la mujer posee una vocación natural y fundamental para fomentar la comunión y la comunidad dentro de su propia familia.
Esta idea se enmarca en la discusión sobre el valor de la mujer en el hogar, que por sus características, ella es quien genera la unidad familiar y está atenta al desarrollo y la educación de los hijos, el obispo exhorta a las mujeres a no olvidar esta importante función.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, la mujer tiene una dignidad y tiene que ser respetada, pero al mismo tiempo, es vehículo para que ese respeto se dé en la sociedad; cuando ella se respeta a sí misma, cuando ella no deja que sea tratada como un objeto.
“Yo creo que empieza por ella misma, si no te respetas tú, difícilmente vas a dejar que otros te respeten, yo creo que esa es la primera parte y la segunda parte pues que todos los demás, todos hombres tenemos que tener un respeto hacia las mujeres”.
Subrayó que las mujeres tienen características no solamente físicas, sino psicológicas diferentes a las de los hombres que se deben respetar.
Respecto a las mujeres que realizan actos de violencia en las marchas por Día de la Mujer, Briseño Arch, comentó que esa actitud está equivocada, sin embargo quienes han sufrido algún tipo de violencia, no solamente sexual, sino física y psicológica, viven algún resentimiento.
En ese contexto, exhorta acercarse a ellas con amor y tratar de pedirle a Dios que las ilumine, para que comprendan que no todos los hombres son malos, que no todos las quieren agredir, pues la violencia genera más violencia.