El crecimiento acelerado en el número de motocicletas en el municipio de Veracruz ha contribuido al incremento de accidentes viales, donde el principal factor sigue siendo la falta de cultura vial y responsabilidad por parte de los conductores, señaló el director de Tránsito y Vialidad, Virgilio Torres.
Entrevistado en Periodismo de Análisis de XEU, explicó que de acuerdo con cifras del INEGI correspondientes a 2024, en la ciudad circulan más de 300 mil vehículos, de los cuales 81 mil 368 son motocicletas. Este aumento responde a que se trata de unidades más económicas, de fácil acceso mediante créditos y con menor consumo de combustible.
El funcionario explicó que, si bien el incremento en el parque vehicular influye en el número de accidentes, la principal causa es el llamado “factor humano”, es decir, la conducta de los conductores.
Entre las principales problemáticas destacó el uso del celular mientras se maneja, distracciones como comer o maquillarse al volante, el exceso de velocidad y la falta de respeto a las señales de tránsito.
Como ejemplo, mencionó un reciente accidente registrado en el bulevar, donde un peatón que cruzó correctamente fue víctima de un percance debido a la velocidad inmoderada de un vehículo. Recordó que, aunque el límite en estas vialidades es de 60 kilómetros por hora, lo recomendable en zonas urbanas es no superar los 40 km/h.
En el caso de las motocicletas, Torres subrayó que una práctica común y riesgosa es circular entre carriles, lo que incrementa la posibilidad de accidentes por los llamados “puntos ciegos”.
“Las motocicletas deben ocupar un carril como cualquier otro vehículo”, enfatizó.
Asimismo, indicó que, aunque el reglamento es accesible para todos, el problema no radica en su desconocimiento, sino en que muchos conductores, aun sabiendo las normas, deciden no respetarlas, como ocurre al acelerar con la luz amarilla del semáforo en lugar de detenerse.
Finalmente, señaló que, si bien la aplicación de sanciones será necesaria, la actual estrategia municipal prioriza la concientización ciudadana.
No obstante, advirtió que, de no haber un cambio en la conducta de los conductores, será inevitable reforzar las medidas para garantizar la seguridad vial.
“El objetivo no es sancionar, sino proteger vidas”, concluyó.