Conoce el Baluarte de la Pólvora, sitio histórico que perdura en Veracruz

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Por: Inés Tabal
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Casi en el corazón del Centro de Veracruz, un monumento histórico perdura rodeado de casas antiguas y modernas que contrastan con el paisaje de esta ciudad.

Nombrado desde el siglo XVII como el Baluarte de la Pólvora, hoy baluarte de Santiago, es una de las construcciones defensivas más emblemáticas del antiguo puerto de Veracruz y representa uno de los pocos vestigios que sobreviven del sistema militar que protegió a la ciudad durante la época virreinal, cuenta el promotor cultural Agustín Guerola.

El baluarte actualmente se encuentra en la calle Francisco Canal entre las avenidas Gómez Farías.

“Lo que se puede saber de la historia del Baluarte de Santiago, tendríamos que irnos a este periodo en el que España está tomando posesión de territorios en lo que actualmente es nuestro país”.

De acuerdo con el promotor cultural Agustín Guerola, para entender el origen del baluarte es necesario remontarse al proceso de ocupación territorial de la Corona española en América. 

Guerola explicó que durante los siglos XVI y XVII la ciudad cambió varias veces de ubicación antes de establecerse definitivamente donde hoy se encuentra el puerto.

“Para el siglo XVII Veracruz ya se ha mudado en al menos dos o tres ocasiones hasta moverse a lo que actualmente podemos decir es donde encontramos establecido el puerto de Veracruz”.

La consolidación del puerto estuvo estrechamente ligada a la construcción de fortificaciones militares, entre ellas la Fortaleza de San Juan de Ulúa, cuya función principal era proteger las embarcaciones que llegaban desde el Caribe.

Las amenazas marítimas del periodo obligaron a reforzar la defensa de la villa mediante dos baluartes: el de la Caleta y el de la Pólvora.

“Para poder generar protección sobre el que se está convirtiendo en el principal puerto de traslado para el reino español, es que se establecen dos fortificaciones defensivas”.

 “Será este último el que al paso del tiempo recibirá el nombre de Baluarte de Santiago”.

Según Guerola, la fortificación tenía una posición estratégica, ya que permitía vigilar tanto la villa como la zona marítima.

Durante el siglo XVIII el baluarte quedó integrado al sistema amurallado de Veracruz, mientras que en el siglo XIX fue testigo de invasiones extranjeras y conflictos nacionales.

“Serán testigos, desde luego, de las invasiones que sufre Veracruz en el siglo XIX por parte de los estadounidenses, los franceses”.

Con la ampliación portuaria de finales del siglo XIX desaparecieron casi todas las fortificaciones, pero el Baluarte de Santiago sobrevivió.

Posteriormente, el inmueble tuvo usos militares y policiales hasta quedar bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

El especialista destacó que la construcción presenta características particulares por el uso de adobe y piedra coralina, lo que complica su conservación.

“Está construido tanto con adobe como con piedra de coral, lo cual le genera un problema recurrente”.

Actualmente el inmueble permanece cerrado al público desde hace varios años. A pesar de ello, Guerola considera que su valor simbólico sigue vigente.

“El Baluarte de Santiago es actualmente no solo un mudo testigo de lo que ha pasado esta ciudad, sino que es una huella de cómo precisamente la gente junto con Veracruz ha logrado permanecer”.

 

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