Teresa García Victorio, es una mujer de la tercera edad que está buscando a dos hijos desaparecidos en diferentes hechos y momentos, en la ciudad de Veracruz.
Con la esperanza de encontrar alguna pista que pudiera encaminarla a la localización, sale a las calles para pegar fichas de búsqueda de Orel y de Eduardo Rosas García.
En entrevista narra que Orel desapareció el 28 de agosto del 2015 cuando iba a trabajar; se dedicaba al comercio de frutas y verduras, en ocasiones fuera de la zona conurbada.
"Hubo un testigo pero no quiso hablar porque lo amenazaron" y solo sabe que su hijo se dirigía al domicilio de su patrón para después viajar a Oaxaca.
"Iba solo, él solo pero en el camino se encontró un amigo que nos dijo, pero ya no quiso hablar más porque lo amenazaron" y sin aportar mayor información.
Cinco años después del primer caso, ocurrió la desaparición de su otro hijo: Eduardo, un joven de oficio mecánico que vivía en la colonia Agustín Acosta Lagunes.
Había salido a trabajar y ya no regresó a su domicilio: "Como vivía a un lado de su hermano mayor, dice que todos los días llegaba a las 6:00 de la tarde y no llegó, entonces se preocupó, me llamó a mí y ese día lo empezamos a buscar".
Indicó que las desapariciones de Orel, en ese momento de 24 años, y de Eduardo, de 30 años, no están relacionadas y fueron hechos distintos que le ha tocado enfrentar con mucho dolor.

"Es feo, para mí es triste, para mí es triste no saber de mis hijos y pusimos las denuncias pero mejor ya no digo nada", narra con lágrimas en los ojos.
A Orel lo siguen esperando dos niños que tuvo con su pareja; mientras que Eduardo era soltero e independiente, subrayó.
Teresa se integró al colectivo Corazones Ausentes, conformado por familiares de personas desparecidas, quienes salen a realizar difusión y búsqueda en fosas clandestinas, penales y sitios en donde creen que podrían encontrarlos.
La mañana de este miércoles, integrantes de los colectivos Ausentes y de Regreso a Casa, salieron a las calles del centro de la ciudad de Veracruz para buscar a sus familiares desaparecidos, algunos de ellos de larga data.
Bajo los fuertes rayos del Sol y con las elevadas temperaturas, son acompañadas de representantes de la Comisión Estatal de Búsqueda y elementos policiales que las están resguardando.