En medio del ritmo acelerado de la ciudad, un barrendero del puerto de Veracruz ha encontrado en el arte una forma de transmitir fe, paz y esperanza.
Se trata de James, trabajador de limpia pública, quien en sus tiempos libres pinta murales, principalmente de temática religiosa, como el reciente rostro de Cristo que ha llamado la atención de vecinos y usuarios en redes sociales.
El artista explicó que su inspiración nace de un sentimiento personal de gratitud y reflexión: “Yo estoy expresando lo que llevo en mi corazón, lo que siento… darle gracias a la vida por un día más, por el trabajo, la familia y los amigos”.
Asegura que su intención va más allá de lo estético, pues busca generar un impacto positivo en quienes observan su obra. “Es como un remanso de paz ante el caos vial, el trajín del día… que sientan tranquilidad en sus corazones y vean que hay algo más que solo desgracias o problemas”.
Aunque su talento ha despertado el interés de muchas personas, James aclara que no se dedica profesionalmente a la pintura. “Yo soy barrendero… esto lo hago en mis ratos de ocio, es un hobby”, comentó.
Con más de 20 años aprendiendo de manera empírica, ha realizado diversos murales en la zona, en su mayoría de figuras religiosas, aunque también ha pintado retratos por encargo.
El costo de sus obras depende principalmente del material, que puede alcanzar hasta los 3 mil pesos, mientras que el tiempo de elaboración varía según su jornada laboral, dedicando alrededor de cuatro horas diarias durante varios días.
Finalmente, James envió un mensaje a la población: “La fe mueve montañas… Dios puede tocar los corazones de todos y podemos ser mejores personas”.
Quienes deseen contactarlo pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram: James Graffiti 7.