Las condiciones de alta humedad, temperaturas elevadas y viento débil registradas en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río pueden favorecer que los olores se perciban con mayor intensidad, debido a la limitada dispersión del aire, informaron especialistas en meteorología.
La meteoróloga de la Comisión Nacional del Agua, Jessica Luna, explicó que no existen estudios que relacionen directamente la presión atmosférica con la intensidad de los olores, sino que factores como la humedad y la ausencia de viento son los que influyen en que estos se mantengan por más tiempo en el ambiente.
Detalló que cuando hay viento débil o casi nulo, los olores no se dispersan con facilidad, lo que provoca que puedan sentirse con mayor fuerza en distintos puntos de la ciudad.
Por su parte, el meteorólogo de la Protección Civil de Veracruz, Federico Acevedo, señaló que en algunos casos previos se ha observado que, antes del ingreso de eventos de norte, los cambios en las condiciones atmosféricas pueden coincidir con la presencia de malos olores, debido a modificaciones en la presión que afectan los sistemas de drenaje.
Agregó que, en la situación actual, el calor y la humedad en la zona conurbada también contribuyen al fenómeno, ya que la falta de ventilación favorece la acumulación de gases en drenajes, los cuales pueden salir a la superficie.
Indicó además que la estabilidad atmosférica, la falta de viento y el calentamiento al interior de los sistemas de drenaje pueden provocar la evaporación de líquidos y la liberación de gases, lo que intensifica la percepción de olores en distintos puntos de la región.
Foto: Gemini IA