En la era de los teléfonos inteligentes y las transmisiones en vivo, una de las dudas más frecuentes durante un operativo o detención policial es clara: ¿puede un ciudadano grabar a la policía mientras ejerce sus funciones?
De acuerdo con abogados entrevistados durante el programa Periodismo de Análisis, los ciudadanos tienen derecho a documentar la actuación de servidores públicos cuando estos se encuentran en funciones y en espacios públicos.
El abogado Lázaro Montalvo explicó que este derecho se encuentra respaldado por la Constitución:
“No existe ninguna prohibición para que un ciudadano pueda grabar a las autoridades cuando está llevándose a cabo una detención. No existe ninguna prohibición, por lo tanto, en base al principio de legalidad contemplado en los artículos 14 y 16 constitucionales, para los ciudadanos lo que no está prohibido está permitido.”, señaló.
Agregó que las actuaciones policiales están reguladas por la ley y deben respetar los derechos humanos en todo momento.
Los expertos coinciden en que grabar una detención, un operativo o una revisión es legal, siempre y cuando no se interfiera con las funciones de la autoridad.
La abogada Nancy Cruz Toxtega explicó que la clave está en no obstaculizar el procedimiento:
“¿Se puede grabar a un policía en mientras está realizando sus funciones? La respuesta es sí. Sí se puede y hay que tener en cuenta dos situaciones, primero la que son las más básicas. Hay que tener en cuenta que los policías pues son servidores públicos, están uniformados y si están en ejercicio de su función y están en un área pública, son susceptibles de ser grabados. Eso es indiscutible, está protegido por artículo sexto y séptimo de la Constitución.”, precisó.
Añadió que si una persona impide una detención o se mete en un operativo, podría incluso incurrir en un delito.
Otro punto clave es el valor legal de las grabaciones. Los especialistas coinciden en que los videos pueden ser una prueba fundamental en caso de denuncias por abuso de autoridad.
La abogada Graciela Pérez de León explicó que su utilidad depende del uso correcto dentro de un proceso legal:
“Sí se podría incorporar, pero ya tendría que verlo en el momento oportuno y mediante los mecanismos oportunos que un video y todo este tipo de material tiene que pasar por una extracción pericial del servicios de los servicios periciales de una fiscalía para ser válidas, o sea, ¿con qué teléfono lo grabaste?”, detalló.
Sin embargo, advirtió que su publicación en redes sociales sin control puede generar complicaciones:
“Si lo subes a redes sociales sin iniciar una denuncia, puedes afectar el debido proceso y la presunción de inocencia”, señaló.
Los expertos advierten que uno de los errores más comunes es compartir inmediatamente las grabaciones en redes sociales.
Esto, señalan, puede influir en investigaciones o incluso afectar derechos de las personas involucradas.
La abogada Graciela Pérez de León también subrayó que el objetivo del video debe ser legal, no mediático:
En caso de no contar con un celular o no poder registrar los hechos, los especialistas recomiendan observar y documentar mentalmente lo ocurrido: placas, características de la patrulla, nombres de los agentes y testigos.
El abogado Lázaro Montalvo recomendó:
“Tratar de tomar notas, si no tienes un teléfono celular, una pluma, un ver el número de patrulla, qué tipo de características tiene la patrulla, si es una es una camioneta,”, explicó.
Los expertos coinciden en que grabar a la autoridad es un derecho ciudadano, pero debe ejercerse con responsabilidad.
En un contexto donde cada vez más detenciones quedan registradas en video, la diferencia entre una prueba clave y un problema legal puede depender no solo de lo que se graba, sino de cómo se usa esa grabación.