El abandono de adultos mayores se ha convertido en una realidad que cada día llega a las puertas del asilo Cogra. Personas que viven solas, enfermas, sin documentos, desorientadas o con familiares que ya no quieren hacerse responsables forman parte de los casos que atiende la institución.
La directora del asilo, María Teresa Mendoza Infanzón, advirtió que este problema no es nuevo, pero cada vez resulta más evidente y requiere la participación de toda la sociedad.
"El abandono siempre ha existido. Que nos hayamos tapado los ojos y los oídos es diferente, pero existe. Ahí está el vecino, el de enfrente o el de la otra cuadra, y muchas veces sabemos que necesita ayuda, pero no hacemos nada", expresó.
Como ejemplo, relató el caso de un hombre que apareció desorientado durante la madrugada y fue auxiliado por elementos policiacos.
"Sí llegan abuelitos, muchas veces llegan solos. Ayer tuvimos el caso de un señor que tiene esposa e hijos, pero salió de su casa y ya no supo regresar. La policía lo encontró a la una de la mañana y lo llevó al asilo. Gracias a las redes sociales localizamos rápidamente a su familia", explicó.
Sin embargo, aclaró que no todos tienen la misma suerte.
"Así como él, también hay adultos mayores a quienes no les aparece la familia o simplemente no cuentan con nadie que responda por ellos", lamentó.
Para Mendoza Infanzón, el mayor problema no solo es el abandono familiar, sino también la indiferencia social.
"Nos hace falta empatía. Muchas personas prefieren criticar antes que acercarse a preguntar si alguien necesita ayuda. Tal vez uno no pueda resolver el problema, pero sí puede buscar a alguien que lo haga", afirmó.
La directora mencionó el caso de otro adulto mayor que permanece postrado en una cama y vive completamente solo.
"Una vecina me pidió apoyo para él. Ya hablé con el señor y le dije que si no encontraba quién lo cuidara, nosotros iríamos por él. Casos como ese hay muchos", comentó.
La directora reveló que otro problema frecuente ocurre cuando los familiares dejan de aportar para el cuidado de los adultos mayores.
"Muchos familiares ya no quieren hacer el pago correspondiente, pero aquí tenemos que cubrir alimentos, medicamentos, agua, luz, gas, empleados y artículos de limpieza. Incluso hay personas que llegan sin documentos y también debemos resolver esa situación", destacó.
Añadió que algunos trámites oficiales retrasan la atención.
"Hay dependencias donde en lugar de ayudarte te dicen: venga mañana o pasado. Estamos hablando de adultos mayores y debería existir mayor sensibilidad", señaló.
Actualmente, el asilo Cogra y la casa de reposo administrada por María Teresa Mendoza Infanzón atienden a 82 adultos mayores, quienes reciben alimentación, higiene, medicamentos y cuidados permanentes.
"Nosotros los tratamos con todo el cariño, porque necesitan amor, protección y sentirse acompañados", aseguró.
El incremento de necesidades obliga al asilo a solicitar constantemente el apoyo de la ciudadanía.
Entre los artículos que más requieren se encuentran pañales para adulto, alimentos no perecederos, arroz, frijol, aceite, cloro, pino, jabón, pasta dental, cepillos, desodorantes, talco, gasas y cinta adhesiva.
"La cinta canela nos ayuda a reforzar los pañales para que algunos abuelitos no se los retiren. Todo sirve y todo hace falta", comentó.
María Teresa Mendoza Infanzón concluyó con un llamado a la conciencia social para evitar que más adultos mayores enfrenten la soledad y el abandono.
"Hay que recordar que algún día vamos a llegar a ser ancianos. La persona adulta mayor es la más desvalida y la más desprotegida. Los invito a visitarnos y a tenderles la mano, porque cualquier ayuda puede cambiarles la vida", finalizó
Foto: Pexels