Aunque nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el nombre de Gilberto Mora Zambrano, la gran revelación de la Selección Mexicana en el Mundial 2026, también tiene un vínculo especial con Veracruz gracias a la trayectoria de su padre, el exfutbolista Gilberto Mora Olayo, quien defendió la camiseta de los Tiburones Rojos.
Con apenas 17 años, Mora se convirtió en el futbolista más joven de la Copa del Mundo 2026 y en el mexicano de menor edad en disputar un Mundial, consolidándose como una de las principales promesas del futbol nacional.
El talento parece correr en la familia. Su padre, Gilberto Mora Olayo, fue futbolista profesional y durante su carrera jugó con diversos clubes del país, entre ellos los Tiburones Rojos de Veracruz.
Su paso por el futbol veracruzano ocurrió entre 2001 y 2002, cuando integró el plantel escualo que conquistó el campeonato del Invierno 2001 en la entonces Primera División "A", además de colaborar con goles durante aquella campaña que significó el ascenso deportivo del equipo.
Posteriormente continuó su carrera con Jaguares de Chiapas, donde años más tarde nació Gilberto Mora, el hoy seleccionado nacional.
La carrera del joven mediocampista estuvo marcada desde la infancia por el futbol. Debido a la trayectoria profesional de su padre, la familia se estableció en Tijuana, donde Gilberto ingresó desde pequeño a las fuerzas básicas de Xolos.
Ahí comenzó un ascenso meteórico que lo llevó a debutar en la Liga MX con apenas 15 años, convirtiéndose en uno de los jugadores más jóvenes en hacerlo, hasta ganarse un lugar en la Selección Mexicana que disputa el Mundial 2026.
En la actual Copa del Mundo, Gilberto Mora ha llamado la atención por su madurez, calidad técnica y personalidad pese a su corta edad. Incluso ya figura entre los futbolistas más jóvenes en la historia en ser titulares en una fase de eliminación directa de un Mundial.