Veracruz: adiós a los clásicos camiones amarillos, fue bonito mientras duró

Imagen Veracruz: adiós a los clásicos camiones amarillos, fue bonito mientras duró

Por: Joel Cruz

Si alguna vez tomaste uno de los icónicos camiones amarillos de la ruta Boca del Río para ir a la escuela, al trabajo o simplemente para acercarte a cualquier lugar, hay algo que debes saber: ese recuerdo está a punto de convertirse definitivamente en historia.

Hoy, de todo el parque vehicular que en su momento fue el orgullo del transporte conurbado, queda una sola unidad circulando.

Y sí, todavía puedes abordarla.

Los camiones que llegaron con todo

Durante décadas, los camiones amarillos de la ruta Boca del Río fueron mucho más que transporte público. Fueron los primeros en ofrecer aire acondicionado en sus unidades, una ventaja enorme en una ciudad como Veracruz, donde los veranos pueden hacer insoportable cualquier trayecto. Eso los convirtió en los favoritos de miles de pasajeros, especialmente en los meses más calurosos del año.

Su recorrido ha sido uno de los más completos de la zona conurbada: salían desde el centro de Veracruz y llegaban hasta Antón Lizardo, en el municipio de Alvarado, pasando por Boca del Río y la Riviera Veracruzana. Operaban desde las 5:00 de la mañana hasta las 10:00 de la noche, cubriendo prácticamente toda la jornada del veracruzano.

En comparación con las unidades azules que también circulan en la zona, los amarillos representaban un alivio real. No era un lujo exagerado, era simplemente viajar con dignidad y frescura en una ciudad que lo necesita.

La pandemia aceleró el declive

El deterioro del parque vehicular no fue de golpe. Fue un proceso lento, casi imperceptible para quienes los usaban con regularidad, hasta que un día te diste cuenta de que ya casi no pasaban.

Cuando llegó la pandemia de COVID-19 en 2020, la ruta contaba con 10 unidades operando. Con el confinamiento, la caída en la demanda de transporte público golpeó fuerte a los concesionarios. Los ingresos bajaron, el mantenimiento se volvió costoso y las unidades que se descomponían simplemente no volvían a salir a la calle.

Uno de los operadores que maneja la unidad que aún circula, de nombre Guadalupe Ramírez, lo explicó directamente a XEU Noticias:

"La verdad que sí nos ha afectado bastante (la competencia que representan los Úlúa; somos los fundadores de los de Boca del Río", expresó.

Esa frase lo resume todo. No hubo un cierre oficial, ni un anuncio, ni una fecha marcada en el calendario. Fue la economía del día a día la que fue apagando uno a uno los motores de esos camiones amarillos.

Una sola unidad, las mismas tarifas

A pesar de todo, la ruta sigue viva. Hoy, la única unidad amarilla que queda en operación mantiene las tarifas accesibles que siempre la caracterizaron:

  • Del centro de Veracruz a cualquier punto dentro de la ciudad: 13 pesos
  • Del centro de Veracruz a la Riviera Veracruzana: 15 pesos
  • Del centro de Veracruz a Antón Lizardo: 25 pesos

Precios que, hay que decirlo, siguen siendo razonables considerando la distancia que cubre el recorrido, especialmente el tramo hasta Antón Lizardo, que implica salir de la zona conurbada y adentrarse en el municipio de Alvarado.

No es el final, pero sí una despedida

La buena noticia es que la ruta como tal no desaparece. Los concesionarios están trabajando en la incorporación de nuevas unidades para sustituir gradualmente a los clásicos camiones amarillos. Es decir, el servicio continuará, pero con vehículos más modernos que irán reemplazando poco a poco la imagen que tanto identifica a esta ruta.

Para muchos veracruzanos, eso no es exactamente un consuelo. Hay algo en esos camiones amarillos, en su diseño, en el sonido de su motor, en el recuerdo de haber viajado con el aire acondicionado a toda potencia mientras afuera el sol quemaba, que va más allá de la funcionalidad. Son parte de la memoria colectiva de la ciudad.

La modernización del transporte urbano es necesaria y bienvenida, pero siempre tiene un costo simbólico: el de despedirse de lo que fue cotidiano durante generaciones.

El posible último recorrido

Si quieres vivir la experiencia de viajar en uno de estos camiones, el reloj corre. Todavía puedes encontrar la unidad circulando en la ruta que va del centro de Veracruz hasta Antón Lizardo, pasando por Boca del Río y la Riviera Veracruzana.

No se sabe con exactitud cuánto tiempo más seguirá en operación antes de que las nuevas unidades tomen su lugar definitivamente. Lo que sí es seguro es que, cuando ese último camión amarillo deje de circular, una parte pequeña pero significativa de la historia del transporte urbano veracruzano se irá con él.

Así que ya sabes: si lo ves pasar, súbete. Quizás sea la última oportunidad.

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