De barrendero a muralista: Esta es la historia del hombre que pinta la fe de Veracruz

Imagen De barrendero a muralista: Esta es la historia del hombre que pinta la fe de Veracruz

Por: Beatriz Olivia Pérez
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Mientras la mayoría de las personas caminan apresuradas por las calles de Veracruz, un hombre dedica su jornada diaria a mantenerlas impecables, para luego, en sus horas libres, transformarlas en lienzos llenos de fe y color. Se trata de James, un humilde trabajador de la limpieza pública que ha encontrado en el muralismo religioso su verdadera pasión y una forma de regalar tranquilidad a su comunidad.

James realiza su ruta de limpieza diaria comenzando desde el callejón de Tenoya, pasando por el emblemático callejón de La Huaca, y concluyendo en las inmediaciones del antiguo Club de Yates. Durante su jornada, se le ve barriendo y destapando alcantarillas, especialmente en los días de lluvia, para evitar afectaciones en la zona. Sin embargo, al terminar sus obligaciones laborales, James cambia las escobas por las brochas y los aerosoles.

Bajo el sello de su firma artística en Instagram, "James de graffiti 7", este veracruzano se ha especializado en pintura de imágenes religiosas, una actividad que realiza, según sus propias palabras, "de corazón". A lo largo de los años, su dedicación lo ha llevado a plasmar aproximadamente 12 murales por año, incluyendo tanto obras personales en su barrio como trabajos pequeños que le solicitan por encargo.

Su principal escenario es la colonia El Vergel, el barrio que lo vio crecer y donde se siente más cómodo pintando. "Me gusta mucho pintar a donde yo estoy, en mi barrio", comparte James con sencillez, al tiempo que revela que ya se encuentra planeando su próximo gran proyecto: una imponente imagen religiosa de aproximadamente seis metros de altura que planea plasmar en esa misma zona.

A pesar de no dedicarse profesionalmente a esto y de recibir comentarios de todo tipo, James asegura que las críticas no le afectan, pues se enfoca en lo que dicta su sentir y en el impacto positivo que genera en sus vecinos. "Yo creo que a la gente le gusta porque encuentra tranquilidad y serenidad, encuentran también paz porque es en algo en qué creer", reflexiona el artista urbano.

Hoy en día, James es una figura conocida y respetada por los habitantes del rumbo, quienes ya están familiarizados con su labor tanto de limpieza como artística. Su historia es un recordatorio de que el talento y la fe no conocen de horarios ni de oficios, y que el arte puede florecer en los rincones más humildes de Veracruz.

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