Lo que comenzó como un gusto por la lectura terminó convirtiéndose en una vocación de casi cuatro décadas. Isabel Ricárdez Bravo llegó a la Biblioteca Pública Municipal "Venustiano Carranza" en 1987 y, desde entonces, ha dedicado 39 años a acercar los libros y la lectura a miles de personas en Veracruz.
En el marco del Día Internacional del Bibliotecario, Isabel recuerda que su historia dentro de la biblioteca inició casi por casualidad, cuando ingresó a trabajar al Ayuntamiento de Veracruz y le ofrecieron incorporarse a este espacio.
"A mí me gusta mucho leer, entonces al entrar a trabajar al Ayuntamiento me invitaron aquí a la biblioteca y me dijeron que si me gustaría estar aquí. Les dije que sí", relata.
Desde ese momento se preparó como bibliotecaria mediante los cursos que impartía la Red Nacional de Bibliotecas y, aunque con el paso de los años varios compañeros cambiaron de área, ella decidió permanecer entre los libros.
"Me fui quedando porque, a pesar de que ha habido compañeros que se han ido hacia otros departamentos, yo seguí aquí porque me gusta lo que hago", afirma.
Ser bibliotecaria es mucho más que acomodar libros
Para Isabel, existe una idea equivocada sobre el trabajo que realizan quienes están al frente de una biblioteca.
Explica que su labor no se limita a ordenar ejemplares o atender a los usuarios, sino que también implica organizar actividades para fomentar el hábito de la lectura entre niños, jóvenes y adultos.
Entre ellas se encuentran visitas guiadas, narración de cuentos, leyendas y mitos en escuelas, círculos de lectura, cursos de verano y programas de apoyo escolar.
"Muchas personas piensan que solamente es estar acomodando libros y atender al usuario, pero no es así", comenta.
Además, cada cuatro años recibe capacitación para actualizarse en la organización bibliotecaria, el manejo de acervos y las actividades culturales que ofrecen estos espacios.
Sembrar el gusto por la lectura, la mayor recompensa
Después de casi cuatro décadas de servicio, Isabel define su profesión como "un trabajo muy noble".
Asegura que una de las mayores satisfacciones es ver cómo los niños descubren el gusto por los libros gracias a las actividades que realizan.
"Con los cursos que les damos a los niños se van muy contentos y les sembramos la semillita para que empiecen a leer", expresa.
Aunque reconoce que, por la zona donde se ubica la biblioteca, actualmente reciben menos niños que hace algunos años, diariamente atienden a estudiantes de bachillerato que acuden a realizar tareas, investigar o participar en círculos de lectura.
También reciben adultos mayores que encuentran en la biblioteca un lugar para leer el periódico, trabajar con su computadora o asistir a presentaciones de libros y conferencias.
Una biblioteca abierta para todos
La Biblioteca "Venustiano Carranza" ofrece consulta de enciclopedias, diccionarios, atlas, literatura y libros especializados en distintas áreas del conocimiento. También cuenta con sala infantil, material en braille y actividades gratuitas para la comunidad, como cursos de verano, clases de braille y de inglés.
Con motivo del Día Internacional del Bibliotecario, Isabel aprovechó para reconocer la labor de quienes desempeñan esta profesión.
"Felicitar a todas las personas que tienen esta linda labor, porque es muy bonita y deja mucha satisfacción", concluyó.