Con sabor a boda veracruzana, zapateado y la alegría contagiosa de la Danza de los Viejitos, el Ballet Folklórico Tlaneci se despidió este martes de su tierra frente a decenas de familiares, amigos y curiosos que se reunieron en el zócalo de la ciudad de Veracruz para desearles buen viaje. El destino: Europa. La misión: mostrarle al mundo de qué está hecha la cultura popular mexicana.
No es poca cosa. El grupo partirá el próximo 25 de julio con rumbo al viejo continente y no regresará sino hasta el 12 de agosto, tras participar en dos festivales internacionales de folclor: uno en Bélgica y otro en Francia. Una travesía que, más allá del orgullo veracruzano, representa una oportunidad real de intercambio cultural entre tradiciones que pocas veces se encuentran cara a cara.
La delegación que cruzará el Atlántico no es improvisada. Gerardo Reyes Hernández, director del Ballet Folklórico Tlaneci, explicó que el grupo estará conformado por un total de 23 personas, distribuidas así:
Un equipo compacto pero contundente, que durante casi tres semanas representará no solo a Veracruz, sino a todo México ante audiencias europeas que, en muchos casos, conocerán por primera vez la riqueza del folclor nacional en vivo y a todo color.
Antes de hacer las maletas, Tlaneci ofreció una presentación de despedida en el corazón de la ciudad que dejó a más de uno con los ojos húmedos y los pies moviéndose solos. El repertorio que eligieron no fue casual: son exactamente los mismos números que llevarán a los festivales internacionales, una especie de ensayo general con público real y en casa.
El programa incluyó piezas representativas de distintas regiones del país:
El zócalo respondió como suele hacerlo cuando algo vale la pena: con aplausos, gritos de aliento y ese ambiente festivo que solo se arma cuando la gente se siente genuinamente orgullosa de lo que está viendo.
Gerardo Reyes Hernández fue claro sobre lo que este viaje significa para el grupo más allá del aspecto artístico. El objetivo no es solo subir a un escenario y recibir aplausos.
"El objetivo de este viaje es el intercambio cultural, además de conocer la riqueza del folclor de aquellos países y que ellos conozcan el Folclor mexicano".
Gerardo Reyes Hernández, director del Ballet Folklórico Tlaneci
Esa idea de intercambio es quizás lo más valioso de iniciativas como esta. No se trata de ir a impresionar y volver a casa. Se trata de escuchar, observar, aprender de las tradiciones de Bélgica y Francia, y traer algo de regreso. Una conversación entre culturas que no necesita intérprete porque la música y la danza tienen su propio idioma universal.