¿Sabías que reciben este entrenamiento? Jóvenes aprenden a usar armas en Veracruz

Imagen ¿Sabías que reciben este entrenamiento? Jóvenes aprenden a usar armas en Veracruz

Por: Joel Cruz
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Hay una versión del Servicio Militar Nacional que pocos conocen y que está ganando terreno entre los jóvenes veracruzanos: la modalidad encuadrada.

A diferencia del esquema tradicional que se extiende durante un año, esta opción concentra toda la instrucción en apenas tres meses dentro de un cuartel militar. Y sí, incluye entrenamiento con armas de fuego reales.

El Capitán Primero de Caballería Luis Alejandro Pérez Corona, uno de los oficiales a cargo de este programa en Veracruz, explicó con detalle en qué consiste esa parte de la formación. 

"Vemos más a detalle lo del arma, el desarme del armamento, su nomenclatura, vamos a tiro y varias tareas de tiro que realizamos con ellos".

El arma en cuestión es el legendario fusil HK G3, calibre 7.62x51 mm, un rifle que ha acompañado al Ejército Mexicano desde 1968 y que se ha convertido en parte del imaginario colectivo de generaciones de soldados.

Potente, robusto y de probada confiabilidad, el G3 no es un arma de entrenamiento de segunda categoría: es el mismo equipo que ha portado la tropa en décadas de servicio activo.

Más que disparar: formación integral con valores y legislación

Aunque el manejo del armamento es uno de los puntos que más llama la atención, la instrucción que reciben los conscriptos va bastante más allá del campo de tiro.

El programa incluye materias que muchos no esperarían encontrar en un cuartel militar, como Derechos Humanos y Legislación Militar, asignaturas que buscan formar ciudadanos conscientes de sus responsabilidades, no solo reclutas capaces de seguir órdenes.

Esta combinación entre instrucción táctica y formación cívica es precisamente lo que distingue a la modalidad encuadrada de otros esquemas de cumplimiento del servicio.

Los jóvenes salen del cuartel con una experiencia que mezcla disciplina castrense, conocimiento legal y habilidades físicas concretas.

Tres meses que pueden cambiar una vocación

La modalidad encuadrada del Servicio Militar Nacional nació en 2014 como una alternativa más accesible para quienes no pueden comprometer un año completo de su vida a la instrucción.

El esquema permite que los participantes completen todos los requisitos del servicio en un periodo comprimido de tres meses, viviendo y entrenando dentro de las instalaciones del cuartel.

Lo que sí resulta llamativo es el efecto que ese tiempo tiene sobre muchos de los participantes. Cerca del 40 por ciento de los jóvenes que pasan por este proceso terminan mostrando interés en incorporarse de manera formal a las filas de la Secretaría de la Defensa Nacional. No es un dato menor: significa que cuatro de cada diez conscriptos descubren una vocación militar que quizás no sabían que tenían.

Ceremonia de reconocimiento en La Boticaria

Fue entrevistado en el marco de la Ceremonia de Ascensos y Distinciones del personal de Conscriptos del 2o. Escalón Adiestramiento 2026, un evento en el que el Batallón de La Boticaria, en Veracruz, reconoció públicamente a más de 20 jóvenes que destacaron por sus calificaciones durante el ciclo de instrucción.

El acto es simbólico y forma parte de un proceso que transformó a civiles en personas con formación militar básica, y la oportunidad de visibilizar el esfuerzo de quienes se comprometieron a fondo con la experiencia.

Para varios de los reconocidos, ese diploma o distinción puede ser el primer paso hacia una carrera dentro del Ejército.

¿Quieres inscribirte? Aún hay tiempo y los requisitos son sencillos

Para quienes están considerando sumarse a esta modalidad, la ventana de inscripción sigue abierta. Los interesados pueden acudir directamente a la Sexta Compañía del Batallón de La Boticaria en Veracruz hasta el próximo 20 de septiembre. Los documentos que se necesitan no son complicados de reunir:

  • Acta de nacimiento
  • Comprobante de domicilio
  • CURP
  • Carta de antecedentes no penales
  • Examen médico (se realiza en las instalaciones)

La logística es manejable y el proceso de selección no exige experiencia previa ni condición física excepcional para ingresar. Lo que sí se requiere es disposición, puntualidad y ganas de completar el compromiso.

Una opción que vale la pena conocer

El Servicio Militar Nacional suele verse como un trámite burocrático que hay que cumplir para obtener la cartilla. Y en su versión más básica, así puede ser.

Pero la modalidad encuadrada ofrece algo distinto: una experiencia formativa real, con estructura, disciplina, conocimientos prácticos y, para muchos, el descubrimiento de un camino profesional que no estaba en sus planes originales.

En un contexto donde los jóvenes buscan opciones concretas de desarrollo, pasar tres meses en un cuartel aprendiendo desde el desarme de un fusil hasta los fundamentos de los derechos humanos no suena a tiempo perdido.

Para quienes viven en Veracruz y tienen la edad reglamentaria, la fecha límite es clara: el 20 de septiembre en La Boticaria.

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