¿Por qué hay tantos taxis de Veracruz circulando sin placas? Esta es la explicación

Imagen ¿Por qué hay tantos taxis de Veracruz circulando sin placas? Esta es la explicación

Por: Joel Cruz
Audio:

Circular por las calles de Veracruz y encontrarse con taxis que no portan placas de circulación se ha convertido en algo cotidiano que genera dudas entre los usuarios del servicio. 

La situación, que a simple vista podría interpretarse como una irregularidad o evasión de requisitos legales, tiene en realidad una explicación que involucra procesos administrativos, trámites pendientes y, en algunos casos, condiciones específicas del sector.

Guillermo Larios Barrios, líder del sector en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, afirma que uno de los motivos simplemente es porque "no hay placas".

"Yo espero que la autoridad correspondiente imprima las placas para que podamos ya dejar de traer permisos y poder emplacar correctamente los carros de los que se han hecho cambios de unidades y en fin".

Un permiso que cuesta, vence y hay que renovar una y otra vez

Mientras las placas no llegan, los concesionarios tienen una sola alternativa para seguir trabajando: tramitar un permiso especial. El documento tiene una vigencia de apenas 30 días y, también, tiene un costo.

Cuando se vence, hay que renovarlo. Y así, mes con mes, los taxistas se ven obligados a regresar a las oficinas de Transporte Público para estampar un nuevo sello y poder seguir circulando sin problemas.

Lo que para la autoridad puede parecer un trámite rutinario, para el taxista representa tiempo perdido, dinero gastado y una molestia que se repite sin fecha de caducidad.

"Aparentemente andamos derechos pero no podemos salir de la zona metropolitana a hacer servicios foráneos, eso nos limita; tenemos que estar continuamente dando vueltas a Transporte Público para que nos estén renovando nuestros permiso y eso es incómodo para todos, es molesto".

Herencia del gobierno anterior que el actual no ha resuelto

El origen del problema no es reciente. Según Larios Barrios, la falta de placas para el sector taxi viene arrastrándose desde la administración de Cuitláhuac García al frente del gobierno estatal, y la situación ha continuado sin solución con el actual gobierno. 

Señaló que cada que llega un nuevo gobierno se cambian las placas, lo que interpreta como una medida con fines recaudatorios más que operativos. 

Más allá del trámite: extorsión, restricciones y riesgos reales

La situación va más allá de la incomodidad burocrática. Operar con un permiso temporal en lugar de placas oficiales expone a los concesionarios a escenarios que pueden volverse costosos o problemáticos de formas muy concretas:

  • Están limitados a operar únicamente dentro de la zona metropolitana Veracruz-Boca del Río, sin poder ofrecer servicios foráneos.
  • Si intentan salir a carretera, se exponen a ser infraccionados por la Guardia Nacional, que cuenta con nuevas atribuciones en la materia.
  • Los viajes constantes a las oficinas de Transporte Público para renovar permisos implican tiempo y gastos adicionales que no estaban contemplados en su operación diaria.
  • En ese ir y venir de trámites, quedan expuestos a posibles actos de corrupción o extorsión por parte de servidores públicos.

En otras palabras: un taxista con permiso temporal trabaja con una espada sobre la cabeza. Puede circular, sí, pero dentro de un perímetro acotado y bajo la amenaza constante de que algo salga mal en el camino.

Una ciudad que se mueve, un sector que espera respuesta

El taxi sigue siendo uno de los medios de transporte más utilizados en Veracruz. Miles de usuarios suben cada día a estas unidades sin conocer el laberinto administrativo que enfrentan quienes los llevan a su destino.

Para el pasajero, ver un taxi sin placas puede generar desconfianza; para el taxista, esa ausencia es el síntoma visible de un sistema que no les da las herramientas para cumplir con la ley aunque quieran hacerlo.

El llamado que hacen los concesionarios es que la autoridad competente acelere la impresión y distribución de placas para que los concesionarios puedan regularizar sus unidades, dejar de depender de permisos temporales y operar con plena libertad, incluyendo servicios fuera de la ciudad.

Mientras eso no ocurra, el panorama seguirá siendo el mismo: taxis circulando con papeles pegados donde deberían ir las placas, taxistas haciendo fila mes a mes para renovar un permiso que no debería ser permanente, y una solución que —al menos por ahora— no tiene fecha confirmada de llegada.

da clic