Habitantes de los fraccionamientos Puerta Paraíso, Dream Lagoons, Hacienda Sotavento, Bonaterra, entre otros, que están aledaños al Aeropuerto de Veracruz, se quejan de que sufren constantes apagones de electricidad.
Evelina González, una de las residentes afectadas, señala que por lo menos dos ocasiones a la semana, a cualquier hora del día, tienen cortes de energía que duran varias horas y complican sus actividades cotidianas.
"Los alimentos obviamente se descomponen, la gente se queja, el calor en Veracruz está increíble y ahorita con todo el problema de salud de diarreas que ha habido con este calor estamos en una situación bien difícil".
Pese a que el problema lleva meses repitiéndose con una frecuencia alarmante, la CFE no ha emitido ningún comunicado, no ha enviado personal a explicar la situación ni ha ofrecido un calendario de trabajos o una solución a corto plazo.
Ante ese vacío de información, los propios habitantes han comenzado a construir sus propias teorías sobre el origen de los cortes.
La hipótesis de los vecinos apunta a dos posibles causas: la conexión de nuevas viviendas del programa Casas del Bienestar a la red eléctrica existente, o bien el uso de materiales de baja calidad en las instalaciones que no están soportando la demanda actual.
"Hay unas casas del Bienestar que están haciendo al principio de la entrada del fraccionamiento, suponemos nosotros porque CFE no nos da razón, suponemos que es que están conectando esas casas pero ya tiene muchísimo tiempo o puede ser que sea el material que usa CFE para todo este tipo de instalaciones que es deficiente".
Detrás de estos apagones hay un problema estructural que va más allá del calor o de una falla puntual: la zona aledaña al aeropuerto de Veracruz ha experimentado un crecimiento habitacional sostenido en los últimos años.
Fraccionamientos nuevos, conjuntos residenciales y desarrollos comerciales han multiplicado el consumo eléctrico en una red que, aparentemente, no ha sido actualizada al mismo ritmo.
Los propios residentes señalan que no tienen información de que la CFE esté llevando a cabo trabajos de ampliación de infraestructura en la zona, algo que resultaría indispensable si se considera el ritmo de crecimiento del área.
Más casas, más negocios y más familias conectadas a una red que no fue diseñada para soportar esa carga son la combinación perfecta para que los apagones se vuelvan la norma.
Entre los efectos más visibles y preocupantes que han reportado los vecinos se encuentran los siguientes:
Los habitantes de esta zona de la ciudad exigen que la CFE ofrezca una explicación clara sobre el origen de los cortes y, sobre todo, que amplíe la capacidad de la red eléctrica para que comercios y familias puedan desarrollar su vida cotidiana con normalidad.