Este viernes por la mañana, conductores y peatones que transitan por la zona centro de Veracruz se encontraron con una situación que prendió las alertas: los tres semáforos ubicados en la esquina de avenida Cuauhtémoc y calle Mario Molina dejaron de funcionar, generando un cruce completamente desregulado en uno de los puntos de mayor flujo vehicular de la ciudad.
La falla afecta de manera simultánea a los tres dispositivos de señalización instalados en ese cruce, lo que significa que no hay ningún semáforo operativo para ordenar la circulación. En condiciones normales, esta intersección ya representa un desafío para los automovilistas; con las luces apagadas, el riesgo se multiplica considerablemente.
Para entender la gravedad de la situación, hay que tener claro qué representa este cruce para la movilidad del centro veracruzano. La avenida Cuauhtémoc es una de las vialidades más importantes y concurridas de la ciudad, con un flujo constante de vehículos particulares, motocicletas y transporte público durante prácticamente todo el día.
Por su parte, la calle Mario Molina es mucho más que una calle secundaria: de ella salen varias rutas del transporte público urbano que conectan distintas colonias con el centro de Veracruz. Los camiones que operan por esta calle cruzan la avenida Cuauhtémoc de forma frecuente, lo que convierte este punto en un nodo de tránsito de alta demanda durante las horas pico.
Sin semáforos funcionando, el cruce queda bajo la responsabilidad exclusiva de los conductores para ceder el paso, algo que en una intersección de este nivel de tráfico puede derivar fácilmente en un accidente.
Quienes circulaban por la zona esta mañana no tardaron en hacer escuchar su molestia y preocupación. Los propios automovilistas lanzaron un llamado directo a las autoridades municipales de Veracruz para que envíen personal técnico a revisar el estado de los semáforos y los pongan en operación cuanto antes.
La solicitud es clara: que se identifique la causa de la falla, ya sea un problema eléctrico, un daño en los equipos o cualquier otra situación técnica, y que se resuelva de forma inmediata para reducir el riesgo de un accidente que, dado el nivel de tráfico, podría tener consecuencias serias.
En casos como este, la responsabilidad recae en la Dirección de Tránsito y Vialidad del Municipio de Veracruz, que es el organismo encargado del mantenimiento, supervisión y reparación de la señalización vial en la ciudad. Hasta el momento de esta publicación, no se había reportado ninguna respuesta oficial ni la presencia de elementos de tránsito regulando la circulación en el cruce.
Mientras la situación no se resuelva, quienes transiten por la zona deben extremar precauciones. Estas son las recomendaciones básicas para circular por un cruce sin semáforos:
En México, cuando un semáforo está fuera de servicio, la norma general indica que los conductores deben comportarse como si hubiera una señal de alto en todas las direcciones. Sin embargo, en la práctica, no todos los automovilistas respetan esta regla, lo que eleva el riesgo en cruces concurridos como el de Cuauhtémoc y Mario Molina.
La falla de semáforos en distintos puntos del centro de Veracruz es una situación que se repite con cierta frecuencia. La infraestructura vial de la ciudad, especialmente en las zonas de mayor antigüedad, enfrenta retos constantes de mantenimiento que no siempre se atienden con la rapidez que demanda la seguridad vial.
Cada vez que un semáforo deja de funcionar en un cruce de alta circulación, el riesgo de colisión o atropellamiento aumenta de forma significativa. Por eso, la atención oportuna de este tipo de fallas no es un tema menor: es una cuestión directa de seguridad pública para los miles de veracruzanos que usan las calles del centro a diario.
Si eres de los que pasa regularmente por la esquina de Cuauhtémoc y Mario Molina, ve con calma, cede el paso y mantente alerta. Y si las autoridades aún no han enviado a alguien a revisar la situación, este es el recordatorio de que el tiempo corre y la calle no espera.