Una mujer de 78 años falleció en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz (HAEV), luego de que presuntamente fuera agredida por el familiar que permanecía a su cuidado mientras se encontraba hospitalizada.
De acuerdo con los reportes preeliminares, personal del área de Trabajo Social del Hospital notificó a las autoridades ministeriales sobre el fallecimiento de Teodora G. C., originaria del municipio de Altotonga.
Las investigaciones señalan que, alrededor del mediodía del pasado martes, el hombre que la acompañaba y cuidaba, identificado como su yerno, presuntamente la atacó al intentar asfixiarla con las manos y retirarle el suministro de oxígeno que recibía.
Tras la agresión, el estado de salud de la adulta mayor se deterioró de manera crítica y, pese a los esfuerzos del personal médico, falleció alrededor de las 14:50 horas.
Felipe Fernández Fourzán, presidente de la Barra Mexicana Colegio de Abogados Capítulo Veracruz, afirmó que las investigaciones se deben basar en el certificado médico forense, en el que se determinan las causas de la muerte.
"Si fue por ese tema ahí lo determina el certificado y arroja la responsabilidad directa a la persona que lo señala que presuntamente cometió ese hecho".
Sin embargo, si los resultados de la necropsia arrojan que murió por otras complicaciones, la Fiscalía tendrá que ir al fondo del asunto y concluir qué fue lo que realmente ocurrió.
En caso de comprobarse que el yerno tuvo que ver con la muerte de la mujer de la tercera edad podría enfrentar un proceso por homicidio culposo o feminicidio y una condena de hasta 70 años de prisión.
"Y aquí se agrava porque es un familiar directo; entonces cuando es un familiar directo se agrava un poco más, la atenuante como le llamamos, y pueden fijarle la maxima de 70, hay un parámetro de entre 40 y 70 años como mínimo y como máximo, ya el juez valorará".
Fernández Fourzán detalló los elementos que la Fiscalía deberá reunir para construir el caso. Entre los más relevantes se encuentran:
Cada uno de estos elementos será determinante para que el juez pueda valorar la situación y establecer la pena correspondiente.
La paciente había sido ingresada al HAEV el pasado 2 de agosto, luego de sufrir un evento vascular cerebral (EVC), por lo que permanecía internada bajo atención médica especializada.
Ante el reporte del hecho, peritos de la Fiscalía Especializada acudieron al hospital para realizar las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo, el cual fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo).
El suceso generó una profunda conmoción entre trabajadores, médicos y pacientes del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz.
La idea de que una persona internada —un espacio que debería ser de sanación y cuidado— pueda perder la vida a manos de alguien de su propia familia resulta difícil de asimilar.
En redes sociales, la información desató una ola de reacciones entre los veracruzanos. Muchos expresaron indignación y exigieron justicia para Teodora G. C., quien llegó al hospital en busca de recuperarse de un derrame cerebral y no volvió a salir con vida.
Foto: Ilustrativa/Pexeels/