La comunicación es uno de los elementos fundamentales de la inteligencia emocional y aprender a expresar lo que pensamos y sentimos de manera adecuada puede ayudar a prevenir conflictos personales, familiares, vecinales y sociales, señaló la psicóloga clínica Tamía Córdova Reséndez, durante su participación como ponente en las pláticas de salud mental que organiza la Cruz Roja Mexicana en Veracruz.
En entrevista, la especialista explicó que la comunicación está estrechamente relacionada con la manera en que cada persona percibe e interpreta su entorno, ya que en este proceso intervienen los sentidos, los pensamientos, las emociones, la educación y los valores.
“No todos percibimos de la misma manera”, explicó Córdova Reséndez, al destacar que una misma situación puede ser interpretada de formas diferentes por distintas personas.
La psicóloga clínica señaló que las personas no solamente comunican mediante las palabras, sino también a través de los gestos, las expresiones faciales y los movimientos corporales.
Por ello, puede ocurrir que una persona diga verbalmente una cosa, pero su lenguaje corporal transmita un mensaje diferente.
Esta contradicción entre la comunicación verbal y no verbal puede generar confusiones y malentendidos, particularmente cuando no se expresan de manera clara las emociones, necesidades o desacuerdos.
De acuerdo con la especialista, desarrollar una buena comunicación es indispensable para establecer relaciones saludables con otras personas.
“Hay que aprender a decir lo que queremos a la persona indicada, en el momento indicado y por la situación indicada”, destacó.
Uno de los problemas frecuentes en la comunicación, explicó Tamía Córdova, es la dificultad para establecer límites y decir que no.
Muchas personas aceptan compromisos que realmente no desean asumir por temor a sentirse culpables, por preocupación ante la opinión de los demás o simplemente para evitar quedar mal.
Sin embargo, aprender a expresar con honestidad lo que se quiere y lo que no se puede hacer forma parte de una comunicación emocionalmente inteligente.
La especialista consideró que una persona puede ser más valorada cuando expresa con sinceridad lo que piensa, en lugar de asumir compromisos o decir cosas que realmente no desea únicamente para agradar a los demás.
Córdova Reséndez señaló que mejorar la manera de comunicarse puede evitar numerosos conflictos cotidianos, incluso aquellos que comienzan con situaciones aparentemente sencillas entre vecinos, conductores, familiares o compañeros.
La forma en que se realiza una petición puede marcar una diferencia importante en el resultado de una interacción.
También llamó la atención sobre los conflictos que se generan en redes sociales, donde usuarios suelen emitir opiniones sobre situaciones que desconocen o de las que no tienen toda la información.
En estos casos, dijo, es importante recordar otro elemento de la inteligencia emocional: la empatía, entendida como la capacidad de ponerse en el lugar de otra persona y tratar de comprender qué puede estar sintiendo ante determinadas circunstancias.
“¿Qué estará sintiendo la otra persona por nuestras acciones o por lo que estamos comunicando?”, planteó la psicóloga como una pregunta que puede ayudar a reflexionar antes de responder o actuar.
La especialista destacó que las emociones pueden interferir en la comunicación cuando no son reconocidas o manejadas adecuadamente.
Un ejemplo cotidiano ocurre cuando una persona comienza el día de mal humor y termina descargando su enojo con alguien que no necesariamente tiene relación con el motivo de su molestia.
Por ello, consideró necesario aprender a identificar las propias emociones antes de reaccionar y evitar que un estado emocional momentáneo afecte las relaciones con otras personas.
La inteligencia emocional, agregó, no es algo que se desarrolle de un día para otro. Requiere aprendizaje, lectura, práctica cotidiana y disposición para escuchar y reflexionar.
Tamía Córdova Reséndez invitó a la población de Veracruz a participar en las pláticas de salud mental que organiza la Cruz Roja Mexicana, las cuales son gratuitas y cuentan con la participación de profesionales de distintas áreas.
Explicó que en estas actividades participan psicólogos, pedagogos y otros especialistas que comparten conocimientos y herramientas que pueden ser útiles para la vida cotidiana.
La especialista también llamó a dejar atrás el estigma relacionado con acudir a terapia psicológica.
Recordó que buscar apoyo profesional no significa estar “loco” y que cualquier persona puede beneficiarse de contar con un espacio para hablar sobre aquello que le preocupa, le genera malestar o ha decidido guardar durante mucho tiempo.
“Todos necesitamos hablar alguna vez”, señaló, al insistir en la importancia de no guardar permanentemente aquello que está generando preocupación o malestar emocional.
Las pláticas impulsadas por la Cruz Roja Mexicana en Veracruz buscan acercar a la población información y herramientas relacionadas con la salud mental, el manejo de las emociones, la empatía y las relaciones interpersonales.
Para Tamía Córdova Reséndez, trabajar la comunicación y la inteligencia emocional puede contribuir a mejorar la convivencia y prevenir conflictos, pero requiere una práctica constante.
Comunicar mejor también implica aprender a escuchar, reconocer nuestras emociones, establecer límites, expresar lo que necesitamos y considerar cómo nuestras palabras y acciones pueden afectar a los demás.