La icónica fuente de Los Jarochos, que durante varios años adornó la Plaza de la República en el puerto de Veracruz, fue localizada en un almacén perteneciente al Ayuntamiento de Veracruz, específicamente en la dirección de Espacios Públicos.
Paty Huesca, regidora décima con la comisión de Ornato, Parques, Jardines y Alumbrado Público del municipio, señaló que las autoridades ya trabajan en definir el nuevo hogar de esta emblemática obra.
El conjunto escultórico llevaba tiempo desaparecido del paisaje urbano porteño, sin que hubiera información oficial sobre su paradero.
Para muchos habitantes del ciudad, su ausencia representaba la pérdida de una parte de la identidad visual de la ciudad, una de esas piezas que forman parte de la memoria colectiva de quienes crecieron recorriendo el centro de Veracruz.
Ahora, con su localización confirmada, la administración está evaluando cuál sería el lugar más adecuado para reinstalarla de manera permanente.
"Ahí la tenemos ubicada y estamos precisamente checando, la alcaldesa y la dirección, dónde se podría colocar, que sea el mejor lugar, para que ya se reinstale pero sí ya estamos en eso".
La fuente de Los Jarochos es un conjunto conformado por varias figuras que retratan la esencia del puerto de Veracruz y su gente. Cada elemento tiene un significado:
En conjunto, la obra celebra el trabajo, la familia y la identidad de un pueblo que se reconoce en sus tradiciones. Por eso su desaparición del espacio público fue tan sentida entre los porteños.
El tiempo que pasó guardada en el almacén municipal dejó huella en las piezas. Antes de que la fuente vuelva a lucir en algún espacio público, será necesario someterla a un proceso de restauración.
"Obviamente hay que hacerle algunas reparaciones, unos ajustes, porque estuvo mucho tiempo abandonada, pero estamos evaluando dónde es el mejor lugar".
Aunque no se han revelado los detalles del estado actual de las esculturas de bronce, el hecho de que se hable de ajustes y reparaciones sugiere que el deterioro ha sido importante.
Sin embargo, las autoridades municipales parecen decididas a devolverle a la ciudad esta pieza de su patrimonio urbano.
Según la información disponible hasta el momento, existe la posibilidad de que la fuente sea reinstalada en alguno de los espacios públicos del centro histórico de Veracruz.
La zona concentra las plazas, monumentos y los circuitos turísticos más visitados del Puerto, lo que convertiría a la fuente de Los Jarochos en un atractivo de primer orden para locales y visitantes.
Aún no hay una decisión definitiva sobre el punto exacto donde quedará instalada. Todo indica que la elección se hará con cuidado para garantizar que la escultura tenga el protagonismo que merece.
La historia de esta fuente es un recordatorio de cómo el patrimonio urbano puede volverse invisible cuando no existe una política clara de conservación y seguimiento.
Piezas como esta forman parte de la narrativa visual de una ciudad: están presentes en los recuerdos de la infancia, en las fotos familiares, en los paseos dominicales. Cuando desaparecen sin explicación, dejan un vacío que va más allá de lo estético.