Las dos realidades de la avenida Díaz Mirón: locales llevan años con cortinas abajo

Imagen Las dos realidades de la avenida Díaz Mirón: locales llevan años con cortinas abajo

Por: Inés Tabal
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Al menos 13 locales llevan años sin ocuparse entre Díaz Mirón y Tuero Molina, aunque también surgen nuevos comercios en la zona

Caminar por la avenida Díaz Mirón en Veracruz es encontrarse con dos realidades que conviven en la misma banqueta: la de los negocios que resisten y la de los locales que llevan años con las cortinas abajo, los vidrios empolvados y un letrero de "se renta" como única señal de vida. Un recorrido realizado por XEU Noticias por esta importante vía comercial, hasta la calle Tuero Molina, dejó en evidencia que el abandono de inmuebles no es algo reciente ni pasajero.

Trece locales sin actividad entre cortinas abajo y fachadas deterioradas

Alrededor de 13 negocios se encuentran sin operar en el tramo recorrido. Entre ellos hay locales que en su momento albergaron mueblerías, establecimientos de artículos para fiestas y casas de empeño, giros que en algún punto formaron parte del paisaje cotidiano de esta avenida. Hoy, varios de esos espacios lucen con grafitis en la fachada o directamente tapados con tablas, señales de que el abandono lleva más tiempo del que cualquier cartel anunciante podría disimular.

Algunos de estos cierres se remontan al 2019, aunque hay casos en los que los locales llevan incluso más años sin ser ocupados. El fenómeno no es exclusivo de un solo tipo de giro: la desocupación abarca desde pequeños negocios familiares hasta establecimientos de mayor tamaño que alguna vez generaron actividad económica y empleos en la zona.

Una avenida que históricamente concentró comercio de múltiples giros

La avenida Díaz Mirón ha sido durante décadas una de las arterias comerciales más reconocidas de la ciudad de Veracruz. Su ubicación y la densidad de establecimientos de distintos rubros la convirtieron en referencia obligada para quienes buscaban desde mobiliario del hogar hasta servicios financieros informales. Por eso, la imagen actual de locales abandonados contrasta fuertemente con lo que esta calle representó en su momento de mayor auge.

Los inmuebles que hoy aparecen en renta forman parte de una tendencia que, según lo observado por este medio, no ha encontrado solución en años. La oferta de espacios disponibles supera con creces la demanda de nuevos arrendatarios dispuestos a instalarse en la zona, lo que prolonga indefinidamente el abandono y acelera el deterioro de las fachadas.

¿Qué tipos de negocios dejaron de operar en Díaz Mirón?

Entre los establecimientos que ya no abrieron sus puertas tras el 2019 o que llevan aún más tiempo inactivos, el recorrido de XEU identificó locales de los siguientes giros:

  • Mueblerías y tiendas de artículos para el hogar
  • Establecimientos de artículos para fiestas y eventos
  • Casas de empeño
  • Negocios de giro no identificado con fachadas completamente deterioradas o cubiertas con grafitis

Ninguno de estos espacios mostró señales de actividad reciente. Algunos conservan restos de su rotulación original, lo que permite inferir el tipo de negocio que alguna vez operó ahí, pero en la mayoría de los casos el tiempo y el abandono han borrado incluso esos rastros.

También hay nuevos negocios: la avenida no está completamente paralizada

El panorama, sin embargo, no es completamente sombrío. En el mismo tramo donde se documentaron los locales abandonados, también fue posible identificar la apertura de nuevos establecimientos que han encontrado en Díaz Mirón una oportunidad para operar. Entre los que han llegado a ocupar espacios disponibles o que se han instalado en puntos con actividad previa destacan:

  • Minisúpers y tiendas de abarrotes
  • Negocios pequeños de comida
  • Plazas y carnicerías
  • Tiendas de ropa

Estos nuevos comercios representan una señal de que la avenida aún tiene capacidad de atraer inversión a pequeña escala, aunque los giros que predominan ahora apuntan hacia un perfil de consumo más cotidiano y de barrio, muy distinto al comercio especializado que caracterizó a la zona en décadas anteriores.

El deterioro visible como reflejo de un problema estructural

Más allá del conteo de locales vacíos, lo que el recorrido de XEU Noticias deja ver es que el problema tiene una dimensión estética y urbana que también importa. Las fachadas con grafitis, los inmuebles tapados con tablas y los letreros de renta acumulando polvo no solo hablan de una actividad económica detenida, sino también del efecto que ese abandono tiene sobre la percepción general de la avenida.

Una zona comercial con varios puntos de deterioro visible genera un efecto desalentador sobre los propios comerciantes que sí operan, sobre los clientes que transitan por ahí y sobre los potenciales arrendatarios que podrían evaluar instalarse en el corredor. Es un círculo que se retroalimenta y que, sin intervención, tiende a profundizarse con el tiempo.

Por ahora, la avenida Díaz Mirón sigue siendo una mezcla de lo que fue y de lo que intenta ser: una arteria donde conviven el abandono de años y la apuesta de quienes todavía ven en ella una oportunidad. El reto es que la balanza empiece a inclinarse con más fuerza hacia el segundo lado.

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