Veracruz entre llamas: los incendios que dejaron huella en la historia del puerto

Imagen Veracruz entre llamas: los incendios que dejaron huella en la historia del puerto

Por: Anabel Vela
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La historia de la ciudad de Veracruz también está marcada por grandes incendios que, a lo largo de los siglos, han dejado pérdidas materiales, víctimas y episodios que permanecen en la memoria colectiva. Desde la antigua “ciudad de tablas” hasta los siniestros registrados durante el siglo XX y principios del XXI, el fuego ha representado uno de los principales riesgos para la población porteña.

De acuerdo con el investigador e historiador Ricardo Cañas, Veracruz comenzó a enfrentar este tipo de emergencias desde sus primeros años. Uno de los episodios más importantes ocurrió en 1619, cuando un incendio de grandes proporciones prácticamente arrasó con buena parte de lo que entonces existía en la ciudad.

Cañas recuerda que, debido a que muchas construcciones eran de madera, el fuego podía propagarse rápidamente de una vivienda a otra. Esta situación llevó a que, durante el siglo XVII, se estableciera la llamada orden de calicanto, mediante la cual se buscó que las casas fueran construidas principalmente con mampostería y se redujera el uso de madera, con el propósito de evitar que los incendios se extendieran con tanta facilidad.

Veracruz también tiene un lugar especial en la historia de los servicios de emergencia, pues aquí se instaló el primer cuerpo de bomberos de México, al que algunos autores incluso consideran uno de los primeros de América Latina.

Incendios desde el siglo XIX

Entre los episodios históricos que recuerda Cañas se encuentra un incendio ocurrido durante la época en que Benito Juárez García permaneció en Veracruz. En aquel entonces, la Escuela Práctica de Artillería, ubicada entre el actual Baluarte de Santiago y el antiguo exconvento Betlemita, sufrió un incendio de grandes dimensiones.
El sitio funcionaba como almacén de pólvora y, debido a un manejo inadecuado, se produjo un siniestro de consecuencias graves que arrasó con el lugar.

Los grandes incendios del siglo XX

El siglo XX estuvo acompañado por numerosos incendios que quedaron registrados en la memoria de los veracruzanos.
Entre ellos se encuentra el ocurrido en el Patio Blanquero, ubicado en la esquina de Constitución y Bravo, que quedó prácticamente destruido debido a que muchas de sus construcciones eran de madera.

En 1913, las instalaciones de la Compañía de Petróleo El Águila, ubicadas cerca de la zona portuaria, también fueron afectadas por un incendio. Existen fotografías históricas en las que puede observarse una enorme cortina de humo elevándose sobre la ciudad.

Cañas aclara que este siniestro no debe confundirse con el depósito de El Sardinero, pues se trataba de instalaciones diferentes.

Durante la intervención estadounidense de 1914, además, se registraron distintos incendios en Veracruz como consecuencia de los acontecimientos ocurridos durante los días 21, 22 y 23 de abril.

En 1942, la famosa Tintorería México, ubicada dentro del Hotel Diligencias, sufrió un enorme incendio provocado por una fuga de gas. Años después, en 1954, la Casa Salvatierra, dedicada a la venta de pinturas, también fue escenario de un devastador siniestro que dejó varias personas fallecidas.

En 1959, la tienda Sears sufrió otro incendio, mientras que ese mismo año el pailebot Libertad registró un incendio en su depósito de carbón. Al tratarse todavía de una embarcación de vapor, las llamas prácticamente destruyeron el barco.

Un año después, en 1960, la antigua Droguería Veracruzana, ubicada en Molina entre 5 de Mayo e Independencia, fue consumida por el fuego. El inmueble permaneció abandonado durante años hasta que posteriormente fue restaurado y tuvo nuevos usos.

En 1964, una acumulación de gas provocó una explosión en la cocina del balneario Villa del Mar, lo que obligó al cierre de la zona del restaurante.

La zapatería La Valenciana sufrió un incendio en 1968 que la dejó prácticamente reducida a cenizas.

El incendio de las bodegas de la Aduana

Uno de los incendios más recordados de la década de los setenta ocurrió en 1970, cuando se incendiaron parte de las bodegas de la Aduana Marítima de Veracruz.
En el lugar había plásticos de importación que, al quemarse, produjeron una enorme columna de humo negro y tóxico. La magnitud del siniestro fue tal que el humo podía observarse desde Boca del Río y se llegó a desalojar parte de las oficinas ante el temor de que el fuego se propagara.

En 1975, el buquetanque Plutarco Elías Calles, que se encontraba en la bahía de Veracruz y transportaba petróleo, también protagonizó un incendio de grandes proporciones.

A finales de la década, aproximadamente en 1978, una gasolinera ubicada en la zona de Allende y Montecinos sufrió otro incendio de consecuencias graves, con varias víctimas.

Pero uno de los episodios más impresionantes fue el incendio de los depósitos de petróleo de El Sardinero, en 1979. El siniestro se prolongó durante la tarde y la noche y generó una enorme columna de fuego que, según el investigador, superaba los 100 metros de altura y podía observarse desde diferentes puntos de la ciudad.

En 1982, el barco Itapuca se incendió en la bahía de Veracruz. Durante ese siniestro perdió la vida el comandante del cuerpo de bomberos, Adolfo Sugasti.

El King Kong del Carnaval

Uno de los incendios más singulares ocurrió en 1984, cuando un enorme carro alegórico del Carnaval de Veracruz, con forma de King Kong, se incendió.
La estructura contaba con movimiento y formaba parte de un espectáculo en el que participaban bailarinas al ritmo de la canción New York, popularizada por Frank Sinatra. El incendio comenzó mientras el carro se encontraba en una gasolinera, después de una falla relacionada con la bomba que generaba energía eléctrica.

El vehículo fue remolcado hacia la avenida Allende, donde quedó detenido. Debido a que estaba construido principalmente con cartón y papel, las llamas lo consumieron rápidamente. Afortunadamente, no hubo pérdidas humanas.

En 1985, otro incendio afectó la parte posterior del Mercado Unidad Veracruzana y destruyó gran parte de los puestos que se encontraban en esa zona, donde predominaban estructuras de madera.

La tragedia de los cohetes de 2002

Entre los acontecimientos más dolorosos de la historia reciente se encuentra el incendio ocurrido el 31 de diciembre de 2002 en los puestos de venta de cohetes instalados en la calle Hidalgo, entre Juan Soto y Hernán Cortés. El siniestro dejó numerosas víctimas mortales y se convirtió en uno de los episodios más trágicos relacionados con incendios en la ciudad.

Cañas también recuerda otros incendios ocurridos en zonas naturales de Veracruz. En 1986, por ejemplo, un incendio de pastizales en la zona sur, hacia la región de Tembladeras, provocó una enorme humareda que llevó cenizas y calor hacia distintos sectores de la ciudad, incluso hacia la zona de Los Pinos.

Otro punto que durante años registró incendios recurrentes fue la Laguna de Lagartos, donde la acumulación de lirio favorecía que se presentaran siniestros de manera periódica.

A lo largo de más de cuatro siglos, Veracruz ha enfrentado incendios en viviendas, comercios, instalaciones industriales, bodegas, embarcaciones, gasolineras y zonas naturales. Para Ricardo Cañas, estos episodios forman parte de la memoria histórica de una ciudad que, desde sus primeros años, tuvo que aprender a convivir con uno de sus mayores enemigos: el fuego.

Foto: ChatGPT

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