En la zona conurbada Veracruz-Boca del Río se han incrementado los accidentes de motocicletas, muchos de ellos con consecuencias fatales, que han dejado daños materiales, lesionados y lamentablemente fallecidos.
Los servicios de emergencia han reportado que en los últimos años ha sido significativo el aumento de ese tipo de hechos, porque las motos se han convertido en un medio de transporte práctico y económico.
David Zebadúa, coordinador local y estatal de Socorros de la Cruz Roja Mexicana, señala que hay un factor de riesgo que aparece de manera recurrente en los reportes: el uso del teléfono celular mientras se conduce.
"En el tema de los autos tenemos algo que es muy castigado, muy sancionado, que es el uso del celular al volante y lo vemos en las motocicletas".
El el caso de los automovilistas existe cierta presión social e incluso legal para no usar el celular mientras manejan. En las motocicletas, esa cultura todavía no ha permeado con la misma fuerza, y las consecuencias se ven en el asfalto.
Hay un grupo que aparece con especial frecuencia entre los motociclistas accidentados: los trabajadores de aplicaciones de reparto de comida y productos.
Su dinámica laboral los obliga a revisar constantemente su celular, que suele ir montado en un soporte en la parte delantera de la moto para seguir las rutas de entrega. Esa combinación —prisa, distracción y tráfico— es una fórmula peligrosa.
"Lamentablemente muchas de estas empresas que los traen de reparto informal no trae ni seguro la moto, no está ni asegurado el colaborador, entonces se nos hace más complejo el tema que reciba la atención correcta la víctima y me atrevo a mencionar que es por el uso de celular".
El problema se agrava porque muchos de estos repartidores trabajan bajo esquemas informales que no contemplan ningún tipo de seguro, ni para la motocicleta ni para el trabajador.
Cuando ocurre un accidente, la atención médica oportuna se complica enormemente, y las consecuencias para las víctimas pueden ser mucho más graves de lo que podrían ser con una cobertura adecuada.
Además del tema del celular y el trabajo informal, Zebadúa identifica otro patrón que sus equipos encuentran con frecuencia en los siniestros: familias completas viajando en una sola motocicleta.
"La mayoría de los accidentes a los que acuden los vehículos de emergencia son personas en actividad de reparto, es un factor importante y otro, que entendemos pero desde la seguridad no es correcto, familias enteras a bordo de una motocicleta".
Aunque se comprende que para muchas familias la moto es el único medio de transporte disponible, la realidad es que circular con más personas de las que el vehículo puede transportar de manera segura multiplica el riesgo de un accidente grave.
Otro de los factores que agravan las consecuencias de los accidentes es la falta de equipo de protección adecuado.
Muchos motociclistas circulan sin casco, o con cascos de muy baja calidad que no ofrecen protección real ante un impacto fuerte.
Para reducir el riesgo, los especialistas en seguridad vial recomiendan atender los siguientes puntos:
La zona conurbada Veracruz-Boca del Río vive un momento crítico en materia de seguridad vial para motociclistas.
El crecimiento sostenido en el uso de motos, impulsado por sus precios accesibles y su practicidad en el tráfico urbano, ha rebasado la capacidad de respuesta en materia de cultura vial, regulación del trabajo informal en plataformas digitales y equipamiento de seguridad.