Aunque todavía no existe una normativa definitiva que regule su operación en el estado, las aplicaciones de transporte Uber, Didi e InDrive no han frenado su expansión en Veracruz.
Las tres plataformas mantienen activas sus campañas de reclutamiento de conductores, mismas que circulan con fuerza en redes sociales y que ofrecen la posibilidad de generar ingresos extra manejando vehículo propio o incluso rentando una unidad por día o por semana.
Todo ocurre justo cuando el gobierno estatal avanza en la construcción de un marco legal que finalmente ponga reglas claras al sector.
Un escenario que, lejos de frenar a las empresas, parece haberlas motivado a consolidar su base de conductores antes de que lleguen las restricciones formales.
Ángel Domínguez, líder de la Unión Veracruzana de Conductores de Aplicación (Uveca), afirma que este tipo de campañas no son nuevas pero sí han tenido modificaciones.
Las plataformas han estado reclutando de forma continua incluso en los momentos de mayor resistencia y tensión con los servicios de transporte tradicional.
"Hoy hemos notado o detectado que están siendo mucho más estrictos en el tema de que las unidades nuevas que ingresen a las aplicaciones, ya no están permitiendo que se adhieran con los permisos, ya sea el permiso para taxi que se pega en la parte posterior del cristal del vehículo o el permiso provisional de placas".
Placas foráneas o permisos temporales ya no son bienvenidos. Un cambio que apunta a ordenar el parque vehicular que opera bajo estas aplicaciones.
Más allá del requisito de las placas veracruzanas, los interesados en registrarse como conductores deben reunir una serie de documentos que cada plataforma evalúa de forma independiente antes de aprobar o rechazar la solicitud.
Algunos de los requisitos actuales son:
"Todo eso se sube a cada plataforma y la aplicación decide o determina si nos permiten trabajar o no; y cada que se vaya a vencer el seguro o que se vaya a vencer la licencia, la misma aplicación nos va botando alertas y cuando no renovemos el documento en tiempo y forma nos bloquea hasta que no ingresemos la documentación como tal".
Todo esto sucede en un momento relevante para el sector en Veracruz. El gobierno estatal trabaja en la creación de una normativa que otorgue certeza jurídica tanto a los conductores como a los usuarios que día a día utilizan estos servicios.
La regulación busca establecer garantías mínimas de seguridad, responsabilidades claras y condiciones de operación definidas, algo que hasta ahora ha operado en una especie de limbo legal.
Para los conductores que ya trabajan con las plataformas, la llegada de una ley formal es vista con expectativa. La posibilidad de contar con un marco que los respalde y les dé derechos concretos es uno de los temas que organizaciones como Uveca han impulsado en distintos espacios de diálogo con las autoridades.
Para quienes apenas están evaluando sumarse como choferes, el panorama también resulta relevante: ingresar ahora implica hacerlo bajo reglas que podrían ajustarse en cuanto entre en vigor la nueva normativa.
De ahí que conocer los requisitos actuales, y estar al tanto de los cambios que se avecinan, sea más importante que nunca para quienes ven en estas aplicaciones una fuente de ingresos.
Más allá del debate regulatorio, el reclutamiento activo de Uber, Didi e InDrive en Veracruz refleja una demanda sostenida de conductores en la región.
Las campañas en redes sociales apuntan tanto a quienes buscan un ingreso complementario como a quienes consideran esta actividad como su ocupación principal.
La posibilidad de rentar un vehículo por días o semanas amplía todavía más el abanico de personas que pueden acceder al esquema, reduciendo la barrera de entrada para quienes no cuentan con auto propio.