La cadena del diputado Héctor Yunes Landa, de la que fue despojado cuando se encontraba corriendo cerca de una playa de Boca del Río durante la mañana del domingo 10 de mayo, fue empeñada por casi 60 mil pesos.
El asesor jurídico del legislador, Tomás Mundo, informó que hasta el momento hay dos personas detenidas por el atraco y que únicamente falta capturar al tercero de los involucrados, quien se encuentra prófugo.
"Tuvimos recientemente una audiencia que se acaba de diferir y bueno la verdad que por parte de la Fiscalía de Boca del Río ha actuado con buena diligencia, se integró correctamente la carpeta de investigación, se aportaron todos los elementos probatorios"
El modus operandi de este grupo que ya tenía antecedentes penales, como quedó asentado en la carpeta de investigación, era tan coordinado como audaz.
Uno de ellos vigilaba a la víctima desde un vehículo, otro actuaba a pie y un tercero se encargaba de "limpiar" el botín lo antes posible.
"El camino del delito fue este: alguien lo iba vigilando en un coche, después le dijo 'ahí va', ese otro a pie lo detuvo y le arrancó la cadena y se echó a correr mientras el otro lo estaba esperando en la unidad; cuando obviamente cometen el robo salen y hay un tercero que ese tercero fue con su credencial de elector a empeñar la cadena".
La pieza fue llevada a una casa de empeño ubicada en la avenida Díaz Mirón, donde el tercero —usando su propia credencial de elector— la dejó a cambio de 58 mil pesos.
De acuerdo con estimaciones, el valor real de la cadena podría rondar los 100 mil pesos, lo que significa que el empeñista la recibió prácticamente a la mitad de su precio.
Gracias a ese registro —nombre, credencial, transacción documentada— las autoridades lograron identificar y detener a dos de los tres integrantes de la banda: quien esperaba al volante del vehículo y quien realizó el empeño.
El que ejecutó el robo directamente, el que le arrancó la cadena al diputado, sigue libre.
Cuando la Fiscalía localizó la cadena en el establecimiento de la avenida Díaz Mirón, se encontró con un obstáculo: el gerente de la casa de empeños se negó a entregarla, argumentando que había una transacción comercial de por medio.
Aunque legalmente el producto de un robo no puede retenerse bajo ningún argumento comercial, la situación complicó momentáneamente la recuperación de la joya.
Finalmente, la cadena fue recuperada, aunque incompleta. Falta un dije de valor considerable, y todo apunta a que lo tiene consigo el integrante que aún no ha sido capturado.
"La instrucción que me dio el diputado es que paguen todo lo que tengan que pagar, sobre todo porque falta un dije, se robaron la cadena, falta un dije que tiene un valor mayor, entonces lo debe de traer, bueno, no creo que lo traiga ya, pero ese se lo debió quedar la otra persona que está prófuga".
Según la investigación, esta misma banda ya tenía antecedentes delictivos similares: asaltaban a personas que salían a hacer ejercicio en el bulevar Ávila Camacho, especialmente a la altura de Juan Pablo II.
"De hecho, dentro de la carpeta de investigación ellos ya tienen hechos delictivos similares en el pasado, los tres han actuado de esa manera; hay otras bandas que no tienen nada que ver con ellos pero se dedican a lo mismo en la zona de un hotel, hacia Juan Pablo II, es en donde cazan a sus víctimas"
El corredor costero, muy frecuentado por corredores y ciclistas, es aparentemente el escenario preferido de bandas distintas que operan de forma independiente pero con metodologías parecidas.
En términos judiciales, el caso avanza, aunque con la demora natural que implica la ausencia del tercer imputado. La audiencia más reciente fue diferida, lo que significa que el proceso no puede concluir hasta que el prófugo sea detenido.
Mientras tanto, los dos detenidos enfrentan cargos por su participación en el robo.
Los elementos clave del caso hasta ahora son los siguientes:
El caso del robo a Héctor Yunes Landa pone sobre la mesa una realidad que muchos veracruzanos conocen de cerca: salir a hacer ejercicio en el bulevar costero no está exento de riesgos, y bandas organizadas siguen aprovechando la afluencia para cometer sus delitos.