¿Adiós al efectivo? Esta iniciativa podría cambiar la forma de pagar en México

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Por: José de Aquino
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Hay una iniciativa de ley que está pasando casi desapercibida entre tanto debate político y económico, pero que podría cambiar la forma en que millones de mexicanos pagan el día a día. Se llama Ley de Economía Digital y forma parte del paquete económico presentado recientemente. En pocas palabras: plantea reducir, de manera gradual, el uso del efectivo en México y obligar a que ciertas operaciones se realicen únicamente a través de plataformas digitales, tarjetas bancarias o el sistema financiero.

Advirtió el contador Ramón Ortega Díaz, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), quien explicó que uno de los puntos más delicados de la propuesta es que le daría facultad a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para determinar, en un momento posterior, qué sectores o actividades ya no podrán recibir pagos en efectivo. Es decir, se aprueba primero la ley y los detalles más importantes vienen después.

¿Qué negocios podrían verse afectados?

El especialista puso sobre la mesa ejemplos concretos que ya generan inquietud entre los analistas: gasolineras, restaurantes e incluso operaciones inmobiliarias podrían eventualmente quedar sujetos a este tipo de restricciones. Sin embargo, aclaró que la iniciativa en su forma actual todavía no especifica cuáles serán los sectores involucrados, y eso es precisamente lo que genera incertidumbre.

"Esta ley de economía digital lo que busca es que se vaya disminuyendo el uso del efectivo. Esto es que solo sea a través de plataformas, tarjeta de sistema financiero".

En México, una parte importante de la población realiza transacciones cotidianas en efectivo, ya sea porque no tiene cuenta bancaria, porque vive en zonas con conectividad limitada o simplemente porque así ha funcionado su economía familiar desde siempre.

Una puerta abierta que pocos están viendo

Ortega Díaz fue enfático al señalar que esta iniciativa no está recibiendo la atención que merece, lo planteó como una alerta para consumidores, empresas y tomadores de decisiones.

"Sí es una situación que no le estamos prestando atención a esta ley de economía digital porque es una ventana muy abierta qué sectores serían las que la aplicaran en esta situación".

De aprobarse la medida tal como está planteada, los consumidores que realicen compras en los sectores que Hacienda determine tendrían que incorporarse necesariamente al sistema financiero. Eso implica abrir cuentas, tener acceso a internet, contar con un teléfono o tarjeta bancaria, y adaptarse a una dinámica completamente diferente a la que muchos conocen.

¿Quién gana con la bancarización?

El presidente del IMEF también señaló con claridad quiénes se verían beneficiados si esta iniciativa prospera. En primer lugar, la banca. Al aumentar el número de cuentahabientes y la cantidad de operaciones financieras, las instituciones bancarias incrementarían sus utilidades en un contexto en el que ya son las empresas más rentables del país.

"Esto le repercutiría a la banca, la banca es la que mayor utilidades tiene en México, por cierto, es la banca es la que mayor tiene utilidades en México y con esto obviamente sería mucho mayor las utilidades, aumentarían los cuentahabientes, habría un tema de inclusión financiera también".

El especialista también reconoció que desde la perspectiva del Gobierno Federal, el esquema tiene su lógica: una mayor actividad dentro del sistema financiero formal se traduce en más operaciones rastreables y, por lo tanto, en una mayor recaudación de impuestos. Dos objetivos que el gobierno viene persiguiendo desde hace años.

Ortega Díaz recordó que se trata únicamente de una iniciativa. Todavía puede modificarse, reformarse o simplemente no ser aprobada por el Congreso de la Unión.

Menos retención sobre intereses, pero no tan simple como parece

Dentro del mismo paquete económico hay otro punto que también merece atención: la propuesta de reducir la tasa de retención aplicable a los intereses, que bajaría de 0.90 a 0.68 por ciento para el próximo año. A primera vista suena como una buena noticia para quienes tienen dinero invertido en instrumentos como Cetes, bonos o fondos de inversión.

Pero Ortega Díaz advirtió que el efecto real no es tan directo. El resultado final depende de factores como la inflación y el comportamiento de las tasas de interés. Si los rendimientos se mantienen y la inflación sigue bajando, el rendimiento real de las inversiones podría ser mayor y, en consecuencia, también el monto de impuestos que se termina pagando sobre esos intereses.

"Entonces, no todo es como se pinta, hay que tener conciencia".

Lo que viene: análisis y debate

El presidente del IMEF cerró su análisis con un llamado a no perder de vista estas propuestas. Tanto la Ley de Economía Digital como las modificaciones fiscales del paquete económico merecen un escrutinio cuidadoso, porque sus efectos no se quedan en el papel: impactan directamente en los bolsillos de los consumidores, en la operación de las empresas y en la relación de millones de personas con el sistema financiero mexicano.

Lo que está sobre la mesa es un cambio de fondo en la forma en que se mueve el dinero en México. Y ese debate, advierten los especialistas, apenas comienza.

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