En el marco de la historia nacional, la fecha más recordada sobre la Independencia de México es el 27 de septiembre de 1821, momento en el que el Ejército Trigarante entra triunfal a la Ciudad de México y, al día siguiente, se firma el Acta de Independencia. Sin embargo, en un panorama más específico, la situación en el puerto de Veracruz fue distinta y prolongada, señaló el historiador Mario Armando Castañeda Gutiérrez.
El especialista detalló que en la región veracruzana existió un grave problema para el recién nacido Estado mexicano debido a que los españoles atrincherados en San Juan de Ulúa mantuvieron su lealtad a la corona española. Esto desató constantes ataques, hostigamientos y bombardeos contra la población civil:
"Continuaron atacando, hostigando y bombardeando con mucha mucha saña a la población civil, lo que provocó un éxodo masivo de comerciantes, habitantes en general, que se fueron a Xalapa o salieron incluso de los territorios de México para evitar este ataque constante."
Ante este escenario, la fecha definitiva de la consumación en el ámbito local ocurrió cuatro años después, el 23 de noviembre de 1825:
"El 23 de noviembre del 1825, Veracruz, específicamente San Juan de Ulúa, capitula, es decir, las tropas españolas se rinden bajo condiciones que habían negociado con el ejército del recién nacido gobierno republicano del país, y entonces abandonan San Juan de Ulúa y parten para España."
Los Tratados de Córdoba jugaron un rol fundamental al sentar las bases jurídicas del proceso. En ellos, el representante de la corona española, Juan O'Donojú —quien asumió el cargo de jefe político superior tras la desaparición de la figura de virrey según la Constitución de Cádiz— reconoció la realidad político-militar de la época:
"Él reconoce en su cargo y en su persona, que la causa realista estaba perdida, muchas provincias estaban a favor ya de la insurgencia, de la separación de la madre patria."
O'Donojú tuvo que aceptar estas condiciones tras ser retenido en Veracruz, un territorio históricamente considerado insalubre y peligroso para los europeos:
"Fue producto de que lo dejaron encerrado aquí en Veracruz bastante tiempo y, como sabemos, Veracruz históricamente pues era conocido como un lugar malsano, mortífero, con enfermedades sumamente peligrosas para los europeos, entonces O'Donojú no tuvo de otra que aceptar las condiciones de Iturbide, se reúne con él allá en Córdoba y entonces firman los tratados donde él reconoce la independencia de de este reino."
Esto dio pie al inicio del proceso de pacificación a partir del 24 de agosto de 1821, permitiendo que el ejército abriera los caminos para que la Ciudad de México fuera ocupada de forma pacífica tras once años de una guerra desgastante.
Que la consumación total se haya extendido hasta 1825 demuestra la relevancia estratégica del puerto:
"Lo que demuestra justamente la importancia estratégica de Veracruz, porque fue el punto que escogieron los últimos reductos españoles para atrincherarse y tratar de resistir, puesto que era un punto de salida para el Caribe y de donde podían recibir provisiones, por ejemplo, de Cuba, que todavía era un territorio totalmente administrado por la corona española."