La presencia de la llamada “ameba comecerebros” no debe generar pánico entre la población de Veracruz, aunque sí es importante tomar algunas precauciones al nadar en cuerpos de agua dulce o utilizar agua para realizar lavados nasales.
Así lo explicó el médico internista Alejandro Barrat, al hablar para XEU sobre Naegleria fowleri, un protozoario de vida libre relacionado con casos de una infección cerebral poco frecuente y de alta mortalidad.
El especialista señaló que este microorganismo puede encontrarse en agua dulce, principalmente en sitios cálidos, estancados o con condiciones deficientes de limpieza, así como en algunos ambientes de tierra húmeda.
Ante la pregunta sobre si podría existir en Veracruz, Barrat indicó que es posible que esté presente en distintas regiones, aunque esto no significa que exista un riesgo generalizado para quienes acuden a nadar.
Una de las principales características de esta infección es que no ocurre por beber agua contaminada.
El protozoario puede ingresar al organismo cuando agua contaminada entra por la nariz, particularmente durante actividades en las que una persona se sumerge.
También existe un riesgo asociado con los lavados nasales realizados con agua contaminada, por lo que el médico recomendó utilizar únicamente agua estéril para este tipo de procedimientos.
Una vez que ingresa por la nariz, el microorganismo puede llegar al cerebro y provocar una infección conocida como meningoencefalitis amebiana, que causa una fuerte inflamación y daño del tejido cerebral.
De ahí surge el término popular de “ameba comecerebros”.
El doctor Alejandro Barrat destacó que se trata de una infección extremadamente rara, aunque cuando ocurre puede tener consecuencias graves.
Explicó que en Estados Unidos se registran aproximadamente entre ocho y 10 casos al año, mientras que la mortalidad se estima cercana al 97 o 98 por ciento.
Uno de los problemas para atender estos casos es que la enfermedad puede avanzar rápidamente y el diagnóstico temprano resulta complicado, pues los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades.
De acuerdo con el especialista, entre tres y cinco días después de la aparición de los síntomas, el paciente puede evolucionar a un estado de coma profundo.
El médico recomendó que las albercas cuenten con una cloración adecuada y mantenimiento constante, además del recambio del agua cuando corresponda.
En el caso de Veracruz, llamó especialmente a tener precaución en zonas de aguas termales, donde las condiciones de temperatura pueden favorecer la presencia de este tipo de microorganismos.
Su recomendación es mantener la cabeza fuera del agua cuando exista duda sobre las condiciones del sitio y, como medida adicional, utilizar goggles que protejan también la zona nasal.
El especialista aclaró que el agua de mar no representa este riesgo, debido a que Naegleria fowleri no vive en ambientes marinos.
Barrat pidió evitar el pánico y recordó que no se trata de una infección que se propague fácilmente entre la población.
Entre las principales recomendaciones mencionó:
El médico insistió en que se trata de una infección muy poco frecuente, por lo que el llamado es a mantener medidas preventivas sin generar alarma entre la población.