Autoridades de protección civil estatales y agencias meteorológicas internacionales mantienen bajo vigilancia una nueva zona de inestabilidad en puerta sobre aguas nacionales.
De acuerdo con el aviso emitido este 3 de octubre a las 18:00 horas, se pronostica la formación de una amplia zona de baja presión en el suroeste del Golfo de México.
Por su parte, el Centro Nacional de Huracanes de la NOAA (Miami, Florida) detalló en su perspectiva tropical que el desarrollo de este sistema será lento a medida que se desplace lentamente sobre las aguas del suroeste del Golfo de México.
Actualmente, el sistema registra un 0 % de probabilidad de formación en 48 horas y un 20 % de probabilidad de desarrollo ciclónico a siete días.
Las autoridades recomiendan a la población mantenerse atenta a las siguientes actualizaciones del pronóstico oficial ante cualquier cambio en la evolución de este fenómeno meteorológico.
¿Qué es una baja presión?
Una baja presión (también conocida como ciclón o depresión) es una zona en la atmósfera donde la presión atmosférica es más baja que la de las áreas circundantes. En este tipo de sistemas, el aire tiende a ascender y enfriarse, lo que favorece la condensación de la humedad y la formación de nubosidad abundante.
¿Qué puede provocar?
* Lluvias y tormentas: Al ascender el aire cálido y húmedo, se generan nubes de gran desarrollo vertical que suelen dejar precipitaciones intensas, chubascos y tormentas eléctricas.
* Vientos fuertes: Debido a que el aire de los alrededores fluye hacia el centro de baja presión para llenar el vacío, se producen vientos moderados a fuertes en la región afectada.
* Oleaje elevado y marejada ciclónica: Los vientos persistentes sobre el mar alteran las condiciones oceánicas, incrementando la altura de las olas y pudiendo causar marea de tempestad en zonas costeras.
* Desarrollo ciclónico: Si las condiciones ambientales son favorables (como altas temperaturas en la superficie del mar y baja cortante de viento), una baja presión puede evolucionar gradualmente a una depresión tropical, tormenta tropical o incluso un huracán.
* Riesgos asociados: En tierra, las lluvias acumuladas pueden derivar en inundaciones repentinas, deslaves en zonas montañosas y crecidas de ríos o arroyos.