Un hecho sospechoso ocurrido en una zona de juegos infantiles del fraccionamiento Reforma, en el puerto de Veracruz, encendió las alertas entre madres de familia, luego de que una mujer denunciara que una persona adulta, presuntamente disfrazada de niño, se acercó a varias menores para invitarlas a jugar y ofrecerles comida.
La información fue publicada en la página de la colectiva feminista Las Brujas del Mar, que difundió el testimonio de una madre de familia y llamó a mantener la atención sobre posibles situaciones de riesgo para niñas y niños en espacios públicos.
De acuerdo con el relato, el jueves 8 de octubre la mujer acudió con su hija pequeña a una zona de juegos ubicada sobre la calle Martí, en el fraccionamiento Reforma, donde la menor comenzó a jugar con una amiguita en los columpios.
Después de un rato, un supuesto niño de aproximadamente 11 años se acercó a las menores y comenzó a conversar con ellas. La madre notó un comportamiento inusual en su hija, quien normalmente cambia de juego después de poco tiempo, por lo que decidió acercarse junto con la mamá de la otra niña para verificar que todo estuviera bien.
“Al acercarse notaron que el niño en realidad era una mujer adulta de baja estatura disfrazada de niño y que un hombre, al ver que las madres estaban acercándose, salió corriendo a decirle que se fueran y huyeron del lugar”, señala la publicación.
Fue entonces cuando, según el testimonio, ambas mujeres se percataron de que la persona que hablaba con las niñas era una mujer adulta de baja estatura, que presuntamente estaba disfrazada de niño.
La publicación señala que, al notar que las madres se aproximaban, un hombre salió corriendo hacia esa persona, le dijo que se fueran y ambos abandonaron el lugar.
Posteriormente, las niñas contaron a sus mamás que el supuesto menor les había propuesto jugar a las atrapadas, les decía que debían salir corriendo al contar hasta tres y les prometía regalarles chicharrones si se portaban bien.
Las madres expresaron su preocupación por lo ocurrido y señalaron que la distribución de los juegos infantiles genera puntos ciegos que podrían dificultar la vigilancia de quienes acuden con sus hijos.
Aunque las mujeres indicaron que no perdieron de vista a las menores, manifestaron temor de que las personas involucradas pudieran tener otras intenciones.
Hasta el momento, con la información difundida por la colectiva, no se ha confirmado la identidad de las personas señaladas ni que los hechos estén relacionados con una red delictiva.
A través de la publicación, se hizo un llamado para que las autoridades investiguen lo ocurrido y refuercen la vigilancia en espacios recreativos, además de pedir a las familias mantenerse atentas ante cualquier acercamiento sospechoso hacia niñas y niños.
Foto: Google Maps