La fuerte marejada registrada durante el fin de semana en la playa Villa del Mar, en Veracruz, provocó daños en palapas, derribó cercas de protección y obligó a comerciantes a reforzar sus instalaciones con costales de arena para evitar que el agua continúe afectando sus negocios.
Víctor Morales Azamar, conocido como “Buchaca I”, exrey del Carnaval de Veracruz y comerciante palapero de Villa del Mar, relató que el oleaje aumentó considerablemente durante la madrugada del domingo, cuando el agua alcanzó el muro de la zona de playa.
“La marea está un poco pesada, está alta, entonces ya nos tumbó toda esta cerca. Hoy estamos reparándola y poniendo costales para que el agua no se meta hacia allá y nos tumbe los costales que tenemos cargando la tarima”.
El comerciante explicó que desde el domingo comenzaron las labores para recuperar las estructuras afectadas y proteger los espacios donde atienden a los visitantes.
De acuerdo con el palapero, la marejada comenzó a intensificarse durante la noche del sábado y la madrugada del domingo, superando las medidas de protección que habían colocado previamente.
“Subió mucho el domingo en la madrugada, del sábado al domingo. Llegó hasta el muro y tiró muchos negocios. Nosotros nos preparamos con costales y todo para estas ocasiones, pero es que se puso demasiado”.
Señaló que algunos comerciantes tuvieron que recorrer sus carpas para poder trabajar y reparar las afectaciones.
En su caso, decidió mantener una de las estructuras debido a que se encuentra firmemente anclada, mientras que otra fue desplazada para facilitar las labores de recuperación.
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Además de los daños materiales, los palaperos enfrentan una caída en sus ventas, debido a que el oleaje impide que los bañistas disfruten de la playa con normalidad.
Víctor Morales Azamar explicó que, a diferencia de algunos eventos de norte que no generan marejada importante y permiten la llegada de visitantes, el fuerte oleaje provoca que las personas dejen de acudir.
“Cuando hay norte muchas veces nos conviene porque no hay marejada. La gente baja, pero cuando hay agua ya no hay nada”.
Afirmó que las ventas han sido muy bajas desde el sábado y que la situación se prolongó durante domingo, lunes y martes, por lo que esperan recuperarse parcialmente durante el próximo puente vacacional.
El exrey del Carnaval reconoció que septiembre y octubre suelen ser meses complicados para los comerciantes de playa por las condiciones meteorológicas.
Aunque espera que el oleaje disminuya en los próximos días, aseguró que los palaperos continuarán reforzando sus instalaciones para proteger su patrimonio y mantener sus negocios en funcionamiento.