Las labores de limpieza y retiro de escombros continúan en el ex convento jesuita, también conocido como el antiguo templo de San Agustín, ubicado en la esquina de las calles Zaragoza y Aquiles Serdán, en el centro histórico de la ciudad de Veracruz, donde se prepara el inmueble para un futuro proyecto de rehabilitación.
Desde hace varias semanas, trabajadores de la Dirección de Obras Públicas del Ayuntamiento de Veracruz realizan maniobras para retirar basura, residuos y escombros acumulados durante años en el interior del edificio.
Para estas tareas utilizan maquinaria pesada, incluida una retroexcavadora, con la que remueven los materiales que posteriormente son trasladados a un sitio de disposición final autorizado.
En una de las áreas intervenidas, los trabajos ya permitieron despejar una superficie considerable, que ahora luce libre de desechos y con mayor iluminación. Las labores continuarán durante los próximos días hasta completar la limpieza del inmueble.
Una vez concluida esta etapa, el Gobierno del Estado de Veracruz prevé ejecutar un proyecto de rehabilitación para recuperar el histórico edificio, como parte de las acciones de rescate del centro histórico porteño.

De acuerdo con información preliminar, la restauración estaría a cargo de la administración estatal, a través de la Secretaría de Cultura.
El retiro de escombros ocurre después de que, hace poco más de un mes y medio, autoridades estatales y municipales intervinieron el edificio para desalojar a personas que lo ocupaban sin autorización, con el apoyo de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Policía Municipal.

Durante el operativo fueron localizadas dos personas en el interior del inmueble. Una de ellas se encontraba en un espacio cerrado con candado, por lo que las autoridades tuvieron que utilizar una cizalla para poder ingresar.
La inspección también permitió descubrir que uno de los ocupantes había acondicionado un área como cocina e incluso contaba con un equipo de aire acondicionado, lo que evidenciaba que utilizaba parte del inmueble como espacio de estancia.

Tras el desalojo, las autoridades retiraron los objetos instalados y sellaron puertas y ventanas para impedir nuevos ingresos y evitar que el edificio volviera a ser ocupado.
El ex convento de San Agustín forma parte de la historia arquitectónica y religiosa de Veracruz. Sus antecedentes se remontan a la época de la Nueva España, cuando el inmueble estuvo vinculado con la Compañía de Jesús, conocida como la orden de los jesuitas.

Con las transformaciones políticas y religiosas del siglo XIX, particularmente las derivadas de las Leyes de Reforma impulsadas durante el gobierno de Benito Juárez, los bienes eclesiásticos fueron objeto de cambios en su propiedad y uso. De acuerdo con los antecedentes históricos del inmueble, este fue cerrado al público y reabierto en 1888.

Décadas después, en 1915, el edificio sufrió una modificación importante debido a la prolongación de la calle Aquiles Serdán hacia terrenos ganados al mar en la zona del malecón. Como consecuencia de estas obras, una parte de la construcción fue demolida y desapareció.
La sección que permaneció en pie atravesó largos periodos de abandono y deterioro. En 2015, el Gobierno del Estado de Veracruz adquirió el inmueble, aunque durante años la compra no se tradujo en una intervención integral que permitiera recuperar sus espacios.
Con el paso del tiempo, el edificio acumuló basura y escombros, mientras algunas de sus áreas presentaban condiciones de deterioro. Además, sus espacios llegaron a ser utilizados como refugio por personas que viven en situación de calle.
Ahora, con las labores de limpieza en marcha y la perspectiva de un proyecto de rehabilitación estatal, el antiguo convento vuelve a colocarse en el centro de las acciones para recuperar el patrimonio histórico de Veracruz.
El reto será transformar esta primera etapa de saneamiento en una restauración que permita preservar el inmueble y devolverle un uso adecuado dentro del centro histórico de la ciudad.