Perros de rescate de Cruz Roja entrenan en Centro Histórico de Veracruz

Imagen Perros de rescate de Cruz Roja entrenan en Centro Histórico de Veracruz

Por: Luis Alberto Luna Ramírez
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  • El equipo K9 estatal practicó búsqueda en escombros y áreas confinadas con 10 caninos de distintos niveles de certificación

Este domingo, el corazón del puerto fue escenario de una práctica poco común pero enormemente importante: los perros de búsqueda y rescate de la Cruz Roja Mexicana Veracruz realizaron su entrenamiento mensual en el edificio Nieto, ubicado en la calle Ignacio López Rayón, entre Independencia y Zaragoza, en el centro histórico de la ciudad. El inmueble, con sus espacios internos y estructuras comerciales aledañas, sirvió como escenario ideal para simular condiciones reales de emergencia.

La actividad fue coordinada por David Zabadúa Escalante, responsable local y estatal del área de Socorro de Cruz Roja Mexicana, quien explicó en detalle el objetivo del ejercicio y las características de los caninos que participaron en la jornada.

Ziggy, Lepka y Onix: los protagonistas de la jornada

La práctica reunió a aproximadamente diez binomios —es decir, cada perro con su manejador— provenientes de distintas delegaciones del estado: Córdoba, Huatusco, Coatepec, Xalapa y Veracruz. Entre los caninos que más llamaron la atención destacó Ziggy, una perra que acaba de ser jubilada tras siete años de servicio activo y que fue reconocida el mes pasado en la Convención Nacional de Cruz Roja como un animal emblemático a nivel nacional.

También participó Lepka, una perra con certificación en nivel uno y con habilidades destacadas en dos áreas de trabajo, que se prepara para presentar su siguiente nivel de búsqueda. Y desde Veracruz, Onix, un canino en proceso de formación que está terminando su entrenamiento para iniciar su certificación formal.

"Traemos perros de varios niveles de entrenamiento. Viene una perrita, Ziggy, que es un perrito emblema a nivel nacional, una perrita que se acaba de jubilar ahorita en la Convención Nacional de Cruz Roja, cumpliendo ya sus siete años de servicio".

David Zabadúa Escalante, coordinador local y estatal de Socorro, Cruz Roja Mexicana

¿Qué se practica en un entrenamiento K9 de rescate?

La jornada se dividió en dos grandes bloques. Primero, trabajos de obediencia, donde los perros deben superar distintas pruebas del estándar conocido como IROI: subir mesas, atravesar escaleras y rodear conos. Todo eso, explicó Zabadúa, no es capricho, sino una forma de que el animal se familiarice con texturas, alturas y entornos distintos para que no se estrese cuando enfrente una emergencia real.

Después vino la parte más intensa: búsqueda en escombros y áreas confinadas, simulando lo que sería una estructura colapsada. Los perros trabajan en oscuridad, en espacios cerrados y bajo condiciones que imitan situaciones de desastre. El edificio Nieto y los locales comerciales adyacentes fueron utilizados precisamente para recrear ese tipo de ambientes.

"Vamos a trabajar aquí en búsqueda en áreas confinadas y en escombro, utilizando los inmuebles que están aquí atrás mío, para hacer lo más similar a un escenario de una estructura colapsada".

David Zabadúa Escalante, coordinador local y estatal de Socorro, Cruz Roja Mexicana

El perro trabaja sin pechera, sin botas y sin arnés

Uno de los datos que más sorprende a quienes no conocen el mundo del rescate canino es que, al momento de trabajar, estos animales van completamente libres. Sin pechera, sin botas, sin ningún aditamento. Y tiene una razón muy concreta: el perro necesita sentir con todo su cuerpo para poder trabajar bien.

"Los perros de búsqueda, al momento de trabajar, no utilizan pechera, no utilizan botas, no utilizan nada. El perro va completamente libre para que pueda sentir todo su cuerpo y pueda trabajar de la manera más correcta".

David Zabadúa Escalante, coordinador local y estatal de Socorro, Cruz Roja Mexicana

Lo que sí usan en desfiles y actos públicos —pechera, botitas, arnés— es exclusivamente para efectos visuales y de identificación. Pero en operativos reales, el perro trabaja al natural.

Del olfato al ladrido: así detectan a una persona

El proceso de búsqueda de un canino de rescate tiene una lógica propia que vale la pena entender. Al principio, los perros buscan por vista. Con el tiempo y el entrenamiento, aprenden a rastrear por olfato: ventean el ambiente, localizan los conos de aroma —zonas donde se concentra el olor de una persona— y marcan el hallazgo a través del ladrido. Ahí entra el manejador.

Una vez que el perro completa la búsqueda, llega la recompensa. No comida, sino juego. Un Kong, una pelota, un juguete específico que el animal asocia exclusivamente con el trabajo.

"El perro termina contento de que hizo su búsqueda, de que sabe que al finalizar, su papá o su mamá le va a dar su juguete, le va a dar juego, y el perro se vuelve a quedar tranquilo".

David Zabadúa Escalante, coordinador local y estatal de Socorro, Cruz Roja Mexicana

La transportadora no es un castigo: es su zona segura

Otro punto que Zabadúa aclaró tiene que ver con un malentendido frecuente. Mucha gente ve a estos perros en sus transportadoras y asume que están encerrados o que eso representa un trato inadecuado. La realidad es la contraria: para un perro de trabajo, la transportadora es su lugar seguro, su espacio de descanso y recuperación.

"Para un perro de trabajo, su lugar seguro, su lugar tranquilo, es su transportadora. Muchos de ellos, terminan de trabajar y ya solitos se van a su transportadora, porque saben que es ahí donde van a estar y donde se sienten tranquilos".

David Zabadúa Escalante, coordinador local y estatal de Socorro, Cruz Roja Mexicana

Rutina diaria y prácticas estatales mensuales

El nivel de preparación de estos equipos no depende solo de los entrenamientos grupales. Cada binomio trabaja obediencia todos los días, y al menos una o dos veces por semana realiza ejercicios de búsqueda en su localidad. Las prácticas estatales conjuntas, como la de este domingo, se realizan cada mes o mes y medio, rotando entre distintos municipios del estado.

  • Coatepec, Huatusco, Xalapa y la Escuela Normal cercana a la capital han sido sedes anteriores.
  • En esta ocasión, el edificio Nieto en el centro de Veracruz ofreció condiciones ideales para trabajar escenarios de colapso estructural.
  • La jornada se extendió hasta las 2 o 3 de la tarde, considerando tiempos de trabajo, rotación por escenarios y periodos de recuperación para cada animal.

El equipo K9 de Cruz Roja Veracruz es parte de una red de respuesta que puede activarse ante sismos, derrumbes o cualquier emergencia donde sea necesario localizar personas con vida entre escombros. Este domingo, en el centro del puerto, esa preparación avanzó un paso más.

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