Alerta para empresas: el cambio fiscal que podría triplicar sus impuestos en 2027

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Por: Anabel Vela
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Las empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos podrían enfrentar una mayor carga fiscal en 2027 debido a las modificaciones propuestas al límite de deducciones autorizadas, advirtió Ramón Ortega, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) en Veracruz.

De acuerdo con el representante empresarial, la medida podría elevar hasta tres veces el pago del Impuesto sobre la Renta (ISR) para algunas compañías con utilidad fiscal, al reducir el monto de las deducciones que pueden aplicar en su declaración anual.

Ortega explicó que la discusión de los cambios fiscales se aplazó y que las modificaciones planteadas requieren revisar sus efectos sobre sectores como el automotriz y las gasolineras, para los cuales, señaló, ya se han considerado ajustes específicos.

El dirigente del IMEF en Veracruz sostuvo que el principal impacto no necesariamente se reflejaría hasta la declaración anual, sino que podría comenzar desde enero de 2027, mediante un incremento en los pagos provisionales mensuales del impuesto.

Límite a deducciones fiscales elevaría la carga tributaria empresarial

Ramón Ortega señaló que la propuesta de limitar las deducciones autorizadas para personas morales con ingresos superiores a 50 millones de pesos y utilidad fiscal representa un cambio relevante para la planeación financiera de las empresas.

Según su análisis, el mecanismo podría funcionar como una forma de asegurar la recaudación tributaria, al restringir la cantidad de gastos que las compañías pueden descontar para determinar su base gravable.

El presidente del IMEF en Veracruz indicó que el límite referido durante la entrevista se ubica en 96.67% de las deducciones, por lo que las empresas tendrían que evaluar cuidadosamente sus costos, gastos y obligaciones fiscales para estimar el efecto de la medida.

También advirtió que las modificaciones podrían formar parte de una política tributaria de mayor alcance, enfocada en revisar o limitar progresivamente determinadas deducciones. No obstante, cualquier cambio posterior dependerá de las disposiciones que finalmente se aprueben.

IMEF advierte posibles efectos en empleo y costos laborales

Uno de los principales riesgos identificados por Ortega es que las empresas busquen reducir sus costos operativos para compensar el incremento de la carga fiscal.

En ese escenario, explicó, algunas compañías podrían reconsiderar sus plantillas laborales, ajustar prestaciones o posponer gastos, especialmente si el nuevo límite de deducciones coincide con otros incrementos en los costos de contratación.

Entre los factores que, de acuerdo con el dirigente empresarial, deben considerarse están los aumentos salariales, las modificaciones relacionadas con la jornada laboral, el incremento de los días de vacaciones y los ajustes a las cuotas de seguridad social.

Ortega señaló que la nómina constituye un componente importante de los costos empresariales y recordó que determinadas prestaciones exentas de los trabajadores tienen restricciones de deducibilidad para los patrones.

Por ello, advirtió que combinar esas limitaciones con un nuevo tope general a las deducciones podría generar una doble presión financiera para las empresas.

El representante del IMEF agregó que, si las compañías no logran absorber los costos adicionales mediante mejoras operativas, podrían trasladar parte de ellos a los precios finales de bienes y servicios, con posibles repercusiones inflacionarias.

IMEF propone hacer 100% deducible la nómina

Ante el posible impacto de la reforma fiscal, Ramón Ortega planteó tres medidas para reducir la presión sobre las empresas sin abandonar los objetivos de recaudación y combate a la evasión fiscal.

1. Permitir la deducción del 100% de la nómina. El dirigente propuso revisar las restricciones que impiden deducir íntegramente determinados pagos y prestaciones laborales, con el objetivo de evitar que la contratación formal represente una carga adicional.

2. Excluir la nómina del nuevo límite de deducciones. Otra alternativa, explicó, sería establecer un tratamiento específico para los gastos laborales, de modo que no queden sujetos al mismo tope que el resto de las deducciones autorizadas.

3. Ampliar las opciones de previsión social. También propuso revisar las restricciones aplicables a prestaciones como vales de despensa, ayudas y otros apoyos para los trabajadores, con el fin de facilitar que las empresas ofrezcan mejores condiciones laborales.

Ortega sostuvo que estas medidas podrían contribuir a equilibrar las necesidades de recaudación del Gobierno con la viabilidad financiera de las empresas y la protección del ingreso de los trabajadores.

Mayor presión fiscal podría incentivar recortes de gastos

El presidente del IMEF en Veracruz consideró que las empresas tendrán que revisar sus presupuestos para 2027 y anticipar los efectos de los cambios tributarios en sus flujos de efectivo.

Explicó que algunas compañías podrían buscar mantenerse dentro de determinados umbrales de ingresos o ajustar su estructura de costos para reducir el impacto fiscal. Sin embargo, advirtió que estas decisiones también pueden tener consecuencias sobre el empleo y la actividad económica.

A su juicio, el efecto combinado de las restricciones fiscales y el aumento de las obligaciones laborales debe analizarse antes de implementar las medidas, particularmente en empresas medianas y grandes que cuentan con plantillas amplias.

El dirigente también destacó la necesidad de fortalecer la fiscalización contra las empresas que simulan operaciones, la emisión de facturas falsas y los esquemas irregulares de contratación, a fin de mejorar la recaudación sin trasladar toda la presión a los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones.

Empresas deben prepararse para los cambios fiscales de 2027

Ramón Ortega recomendó que las empresas comiencen a evaluar sus deducciones, pagos provisionales, costos de nómina y prestaciones laborales para anticipar posibles modificaciones en sus obligaciones fiscales.

El representante empresarial insistió en que el debate no debe limitarse al monto de los impuestos, sino que también debe considerar el efecto de las disposiciones tributarias sobre la contratación formal, la competitividad y los precios al consumidor.

Finalmente, reiteró la importancia de establecer estímulos y mecanismos de apoyo para que las compañías puedan adaptarse a los cambios sin recurrir necesariamente a recortes de personal o reducciones en las prestaciones de sus trabajadores.

La discusión sobre las deducciones autorizadas será determinante para conocer el alcance de la carga fiscal empresarial en 2027. Mientras se definen las disposiciones aplicables, las empresas deberán distinguir entre los cambios propuestos, las modificaciones que lleguen a aprobarse y las obligaciones que efectivamente entren en vigor.

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